realme 7 5G: un móvil redondo para presupuestos ajustados

El catálogo de smartphones presentados por realme es cada vez mayor, ofreciendo alternativas para todos los bolsillos, con un pack de especificaciones muy solvente y un diseño atractivo en la mayor parte de modelos. Hace poco actualizaron su familia con un nuevo integrante o, mejor dicho, con uno que renovaba ciertos detalles para hacer de él un producto más redondo. He podido probar el realme 7 durante la última semana y hoy quiero contarte mi experiencia con él.

Realme 7 5G, análisis en vídeo:

Atractivo pero sin muchos alardes

Me vas a permitir que comience la casa por el tejado mencionándote que el precio oficial del realme 7 5G es de 279 euros y que, en su lanzamiento, pudimos adquirirlo a través de Amazon por sólo 229 euros. ¿Por qué te digo esto nada más comenzar? Porque si voy a repetir o referirme a una frase durante todo este artículo es a «no se puede pedir más por menos».

Dicho esto, quiero empezar como suele ser costumbre por el apartado estético de este teléfono. Y la mejor forma de definir este aspecto es con el titular de este apartado. Nos encontramos un frontal todo pantalla con la cámara selfie incrustada en la esquina superior izquierda. Un panel IPS de 6,5″ y resolución FullHD+, que me ha dejado una experiencia de uso correcta reproduciendo vídeos, fotos y todo tipo de contenido. Por supuesto no es la mejor pantalla del mercado, nada más cerca de la realidad, pero cumple muy bien tanto en colores, ángulos de visión y brillo. Pero si tuviera que destacar algo positivo y algo negativo:

  • Lo que más agradezco es la tasa de refresco de 120 Hz. Sin duda, ofrecer los 90 Hz o algo superior se está convirtiendo en algo que sí o sí deben de incluir los nuevos lanzamientos para «no quedarse atrás». Esto mejora la sensación tanto al movernos por la interfaz como al usar juegos que sea compatibles con dicha frecuencia.

  • Un punto que me genera cierto rechazo es que la pantalla sobresalga por encima del lateral del teléfono. No tanto por que vea y sienta ese reborde negro que a su alrededor, no, sino por que me parece que está más insegura a la hora de recibir golpes accidentales. Aunque esto es algo que se puede solventar con la propia funda de cortesía que realme incluye en la caja de este teléfono.

Y ahora que hablábamos del lateral, aquí se encuentra el botón de desbloqueo del teléfono, el cuál incluye el lector de huellas. Un sistema que funciona fantásticamente bien, al igual que lo hace el reconocimiento facial con su cámara frontal. Un desbloqueo rápido y sin fallos aunque, eso sí, no es el más avanzado y seguro del mercado.

Luego, en la parte trasera, tenemos un diseño llamativo y elegante como el fabricante nos tiene acostumbrados en sus últimos lanzamientos. Con una especie de degradado en color azul que variará en función de cómo incida la luz sobre él.

Y, en la esquina superior izquierda, podemos ver el módulo rectangular de cámaras que tan de moda se está poniendo. Un módulo que alberga su sistema de 4 cámaras del que luego te contaré más detalles, y que hace que el teléfono te tambalee si intentamos usarlo apoyado sobre cualquier superficie por su protuberancia. Pero, una vez más, nada que no se solucione poniéndole una funda.

Más potente de lo que podrías esperar

Parece que se ha convertido en una ley no escrita el que un smartphone necesite un procesador de Qualcomm para rendir decentemente en cualquier gama. Yo mismo estaba dentro del grupo de los que pensaban así hasta que probé el realme 6, que incluía un chip de Mediatek. Este me sorprendió en su momento y, una vez más, su hermano mayor lo ha vuelto a hacer.

La hoja técnica del realme 7 nos ofrece un procesador Dimensity 800U de Mediatek, junto a 6 GB de memoria RAM y una única capacidad de 128 GB UFS 2.1 de almacenamiento. Un conjunto de números que, si eres de ese tipo de usuarios, puede que no te llame demasiado la atención. Pero te puedo decir que este chip está bastante bien optimizado, sobre todo, en el apartado gaming.

Tanto en las tareas del día a día como redes, navegar por internet o simplemente movernos por el sistema, este las realiza sin despeinarse. Luego, cuando la carga gráfica y de procesamiento es mayor, cumple sin mayores problemas incluso reproduciendo títulos potentes como Asphalt 9 o COD. Sí que podría decirte que puntualmente me he cruzado con algún pequeño lag, pero ha sido algo totalmente anecdótico.

Probablemente, realme esté eligiendo estos los procesadores porque sean más económicos que sus homólogos de Qualcomm y, de esta forma, poder ofrecer sus teléfonos a un precio más competitivo. Así que, si esto es así, me parecería una opción más que acertada por parte del fabricante.

Algo que no te había comentado en al apartado del diseño es que el realme 7 es ligeramente más grueso y pesado que otros smartphones de esta gama. Esto se debe a su batería de 5.000 mAh que, obviamente, necesita de un espacio suficiente que la albergue.

Como te podrás imaginar, el rendimiento de esta es más que correcto, permitiéndonos llegar sin problemas al final de la jornada e, incluso, soportar parte de la siguiente. Todo esto teniendo en cuenta tanto las dimensiones de su frontal como la tasa de 120 Hz de refresco. Además, también incluye carga rápida de 30 W que, en apenas 15 minutos de carga podremos llegar del 0% al X%.

Por supuesto, este rendimiento tanto de fluidez como de autonomía son en parte gracias a realmUI que corre sobre Android 10. Poco puedo decirte de la capa de personalización del fabricante que ya no conozcamos. Posee muchos aspectos de personalización para aquellos usuarios que sea de su agrado y cada vez tenemos una interfaz más pulida y optimizada. No es Android puro, pero la sensación de fluidez no dista demasiado.

Una fotografía solvente

En cuanto al apartado fotográfico, necesito recordarte que se trata de un smartphone por debajo de los 300 euros, algo que marca mucho esta sección en cualquier modelo de este rango de precio.

Como de decía al inicio de este análisis, este teléfono cuenta con un total de 5 cámaras:

  • Sensor principal de 48 megapixeles, con focal f/1.8.
  • Lente gran angular de 8 megapixeles, con focal f/2.3 y un ángulo de visión de 119º.
  • Sensor macro de 2 megapixeles y focal f/2.4, con el que podremos acercarnos hasta 4 cm del objeto a fotografiar.
  • Lente en blanco y negro para mejorar el retrato.
  • Cámara selfie de 16 megapixeles y focal f/2.1.

Un conjunto de cámaras que me han dejado una sensación más bien agridulce a la hora de utilizarlas. En condiciones buenas de luz el sensor principal saca pecho y diría que se sitúa por delante de varios de sus principales competidores. Buenos colores, nitidez correcta, un rango dinámico aceptable tratándose de un teléfono de esta gama. El gran angular aguanta el tipo, con un balance de blancos menos correcto que el principal, aunque con buen detalle.

Sin embargo, tanto el sensor macro como el de mejora del recorte me dan la sensación de «estar por estar, déjame que me explique. Incluso cuando hay suficiente luz, el recorte que hacen estas cámaras puede llegar a fallar sin que la geometría sea demasiado compleja. Y, respecto al macro, personalmente recomiendo sustituirlo por el zoom digital x2 del sensor principal. Es cierto que no podremos acercarnos tanto al objeto, pero al diferencia en calidad es abrumadora.

Y, cuando la luz cae, como te podrás imaginar la calidad en la fotografía baja. Si es cierto que el modo noche puede ayudarnos un poco a un mejor balance o a captar algo más de luz pero, eso sí, a veces se pasa con el procesado. Algo totalmente normal en esta gama de precios.

La opción perfecta para los bolsillos más ajustados

En definitiva y enlazando un poco con lo comentado al inicio de este artículo. Teniendo en cuenta que nos encontramos ante un smartphone con un precio inferior a los 300 euros, no se puede pedir más de lo que ya ofrece. Incluso en futuras ofertas, confío en que podremos llegar a encontrarlo por el mismo precio que alcanzó en su prevente, lo que lo haría aún más interesante.

Un diseño solvente, una buena pantalla para consumir contenido y un conjunto de hardware suficiente para la mayoría de usuarios que optarán por este modelo. Esas son las claves del realme 7.

Es cierto que el apartado fotográfico no es el mejor del mercado y que, obviamente, hay detalles estéticos que podrían mejorarse. Pero, si actualmente me preguntasen por un smartphone para presupuestos ajustados, este sería uno de los que encabezarían la lista de opciones.