Probamos el cuadro altavoz de IKEA y Sonos: música por las paredes

Una lámpara y una balda, esos fueron los dos primeros altavoces de la familia Symfonisk creada por Ikea en colaboración con Sonos. Ahora llega IKEA Symfonisk Picture Frame, un cuadro que hará que la música recorra tus paredes y que yo ya he podido probar. Y ojo, porque es una propuesta un tanto particular, pero interesante.

Ikea Symfonisk Sonos, análisis en vídeo

El cuadro que quiso ser altavoz o al contrario

Ikea hace años que se metió en el negocio de la tecnología, aunque no siempre con el mismo éxito, pero una serie de productos muy bien enfocados, buen precio y muy bien relacionados con su actividad principal (que no es vender albondigas, sino la decoración) hicieron que se convirtiesen en una de sus líneas de ingresos más importantes.

Ahora la compañía vuelve a la carga con un tercer componente para sus altavoces Symfonisk, una propuesta muy atractiva pues está de nuevo creado junto a Sonos. De este modo, una de las mayores empresas de muebles y decoración y una de las grandes dentro del mundo del sonido vuelven a sorprender con cuadro altavoz o un altavoz con forma de cuadro. Aquí que cada uno lo vea como quiera.

El nuevo producto de Ikea no tiene muchos misterios, pero sí hay detalles que seguro te interesan. El primero son sus dimensiones, mide 57 x 41 x 6 cm. Es decir, como objeto de decoración es un cuadro grande, pero no excesivamente. Aunque por si sólo ya va a ser suficiente para darle ese punto decorativo a cualquier pared o estantería donde lo quieras colocar.

Disponible en dos colores, blanco y negro, lo que sí tienes que saber es que no es un marco para poner la foto que tu quieras y la vez hace las veces de altavoz. Aquí y por el momento sólo tienes 12 diseños disponibles (se adquieren por separado). Por suerte, estos diseños son bastante neutros y seguro que alguno encaja en los gustos de cada uno. Aunque, como idea de negocio, sería genial si la compañía permitiese imprimir en tela la imagen que tú quisieras.

Lógicamente, viendo cómo es esta lámina, no lo hacen porque implicaría un coste algo superior, pero seguro que más de uno pagaría por poder tener la foto que quisiera. Así que, a pesar de que cada temporada llegarán nuevas propuestas, no me sería extraño que en algún momento diesen la opción de imprimir en sus tiendas la foto que quieras. Y si no es así, seguro que alguien logra hacerlo por su cuenta.

Volviendo al producto, en la parte trasera están los controles de volumen, reproducción y pausa así como un hueco donde podrás colocar el cable recogido si no necesitas toda su longitud para llegar al enchufe. Así no anda ni colgando ni molestando. Y en ese mismo hueco, a un lado, está la conexión ethernet. Porque este altavoz para reproducir música necesita recibir la música a través de la conexión local de casa, de modo que tendrás que conectarlo vía cable o WiFi.

Así que, poco más que decir de un producto que como extra incorpora todo lo necesario para colocarlo en el suelo tanto en vertical como horizontal con unas pequeñas patas de gomas para que no sufra daños y un gancho para cuando lo quieres usar de forma tradicional en la pared como un cuadro más. Y sí, la calidad del producto en general es buena, pero lo realmente importante es saber cómo suena.

Experiencia y calidad de sonido Sonos

Hablemos de la experiencia y calidad de sonido de este altavoz, que más allá del componente decorativo es lo que realmente interesará a quien esté pensando apostar por él. Así que empecemos por el primero de los apartados que, al igual que el segundo, estará muy marcado por Sonos.

Para hacer uso de este altavoz vas a necesitar de primeras la aplicación de Sonos (disponible para iOS y Android) para controlar todas sus opciones, configuración de sonido estéreo, multiroom así como configuración de servicios disponibles necesitarás la app de Sonos.

Una vez descargada, la configuración es idéntica a la de otros altavoces de la marca. Se detecta, se conecta a la red local y queda registrado en tu cuenta de usuario. A partir de ese momento ya podrás controlarlo remotamente y sacarle el máximo partido a cada una de sus opciones si tienes otros productos con los que puedas combinarlo.

Esto es lo verdaderamente interesante de la app, sus opciones y las posibilidades de usarlo junto a otros altavoces, sobre todo si es el mismo para tener una configuración estéreo. Hubiese sido genial poder hacerlo junto a otros altavoces de Sonos, pero por el momento parece ser imposible. Lo cual tiene cierto sentido, para que la calidad de lo que se escucha por el canal izquierdo como derecho sea idéntica.

Por lo demás, con sus más y con sus menos, lo cierto es que una vez te acostumbras y conoces todas las posibilidades que ofrece la aplicación de Sonos la experiencia de uso me parece más que correcta y satisfactoria. Es más, la podría describir como muy buena sin problema alguno. Además, a través de Google Assistant y Alexa podrás controlarlo. Sólo necesitas un altavoz o dispositivo compatible con ellos para poder controlar el cuadro altavoz de Ikea.

Respecto a la calidad de sonido, el altavoz cuenta con un woofer y un tweeter que juntos ofrecen un sonido bastante bueno. Puede que resulte un poco atrevido, pero como ya pasaba con los anteriores modelos de Symfonisk, este suena muy parecido a los propios altavoces que Sonos comercializa bajo su propia marca, tipo Sonos One, Sonos Play, Sonos Roam, etc.

El audio que reproduce es bastante equilibrado y eso resulta bastante interesante teniendo en cuenta el tipo de altavoz que es y diseño que tiene. Por lo que vas a disfrutar de toda tu biblioteca musical, podcasts y audio en general que reproduzcas a través de ellos.

¿Merece la pena?

Si tu intención es tener un altavoz capaz de reproducir tu música favorita con buena calidad sin gastar demasiado, aunque el precio de 199 euros no es bajo que digamos, es una opción interesante que con el sello de Sonos garantiza un rendimiento satisfactorio en general.

Además, el factor decorativo también juega a su favor y resulta mucho más fácil integrar algo así en un salón que otros tipos de altavoces. Sobre todo si quieres que haya momentos en los que pase completamente desapercibido. Si para ti eso es importante, la compra está justificada.

En caso que el diseño y poder usarlo a modo de cuadro no te atraiga, entonces hay opciones como Sonos One SL que por el mismo precio podría ser mucho mas atractivo. O incluso un Sonos Roam que podrías llevarte por ahí o el HomePod mini de Apple si buscas calidad y algo de diseño.

Así que valora todo con calma. Yo te puedo decir que su calidad de sonido, experiencia y diseño me han convencido. Y me resulta muy fácil y conveniente colocarlo en una estantería justo arriba del televisor que tengo en el salón. También si me lo quiero llevar al dormitorio, pero es mi caso particular. Tu tienes que valorar el tuyo.