Problemas habituales con los JoyCon de Switch (y cómo arreglarlos)

La consola híbrida de Nintendo salió al mercado en el año 2017. Su gran novedad era la capacidad de pasar de una consola de sobremesa a una portátil acoplando o desacoplando sus Joy-Cons. Los mandos de la Nintendo Switch son uno de sus grandes atractivos, pero los de la Gran N no terminaron de dar en el clavo con su diseño. Desde sus inicios, bastantes usuarios han reportado tener problemas con sus mandos. Algunos de ellos se pueden solucionar fácilmente, mientras que otros requieren reparación. A continuación, te hablaremos de todos los fallos que pueden sufrir tus Joy-Con y cómo puedes solucionar cada problema.

El mando de la Switch puede ser una fuente de problemas

Si en algo fallaba la Nintendo Wii eran en sus mandos. El Wiimote era grande, pesado y no tenía forma ergonómica. Tenía sensor de movimiento, pero no acelerómetro, lo que forzó a Nintendo a tener que sacar una nueva revisión del mando —y complementar los ya existentes con el Wii Motion Plus—. Pero lo peor de la Wii no era el Wiimote, sino su mando complementario, el Nunchuk, que apenas tenía precisión.

Con la Nintendo Switch, los japoneses presentaron el relevo generacional que la Wii se merecía. Los Joy-Con son, en esencia, esos mandos «gemelos» que nos habría gustado tener en la Wii. Son más pequeños, pesan muy poco y son muy precisos a la hora de registrar movimiento. Pero no todo es bueno cuando hablamos de los Joy-Cons. Para hacer posible un dispositivo de estas características, Nintendo tuvo que recurrir a la miniaturización. Todo componente electrónico que se hace más pequeño, también se encarece. Y en el caso de los mandos de la Switch, también se hicieron más sensibles a los fallos.

Fallos básicos: recalibrado y actualización

Antes de comenzar a hablar del clásico problema de deriva de los Joy-Cons, hablaremos de las soluciones oficiales que nos ha dado Nintendo para poner a punto sus mandos. Son los siguientes:

Actualización de los Joy-Cons

Los Joy-Cons tienen un firmware interno, y pueden dar fallos si este software no está actualizado a la última versión. Para estar a la última, asegúrate realizando los siguientes pasos:

  1. Ve a Configuración de consola
  2. Selecciona Mandos y Sensores
  3. Accede a Actualizar mandos

En un par de minutos como máximo, tus Joy-Cons estarán actualizados a la última versión.

Recalibrar los Joy-Cons

Este método es el que añadió Nintendo para solucionar el famoso problema con los joysticks, aunque si tu problema se debe a la suciedad, no lo arreglarás con esto.

Para recalibrar los mandos con este método, haz esto:

  1. Ve a Configuración de consola
  2. Entra en Mandos y Sensores
  3. Activa Calibrar Palancas

El asistente te pondrá una serie de secuencias que tienes que hacer con el Joystick para detectar los fallos y poder ajustarse en función de lo que detecte. Si no te funciona este método, no te asustes, pues lo habitual es tener que hacer una limpieza.

El ‘drift’, la gran cruz de los Joy-Cons

joy-con drift carton

Lo peor que te puede pasar en tus controladores para Nintendo Switch es el drift. Este problema es bastante fácil de detectar. Si tienes drift en tu joystick derecho y juegas a un título en el que tengas que mover cámara y personaje, notarás que la cámara se mueve sola. Si tienes este problema en el joystick izquierdo, entonces será el personaje el que se mueva solo.

Si quieres asegurarte de que tienes este problema, pon un juego como The Legend of Zelda: Breath of the Wild y deja los mandos sobre una mesa. Si Link se mueve sin tú tocar nada o la cámara comienza a hacer extraños, tus mandos tienen drift.

El drift no es un problema que afecte únicamente a los mandos de Nintendo Switch, pues es también un fallo común en el mando de PlayStation 4. Solucionarlo no es sencillo, y en muchos casos requiere abrir el mando para efectuar una limpieza. Si no eres muy hábil manipulando dispositivos electrónicos, te recomendamos que no lo hagas tú mismo. Aunque te mando parece pequeño, la forma en la que sus placas y sensores están dispuestas en su interior tiene su ciencia. Por tanto, al abrirlo te expones a terminar de estropear tu Joy-Con.

El fenómeno de drift o deriva se puede dar por múltiples motivos. En muchos casos puede deberse simplemente a suciedad en la placa del dispositivo. No obstante, según muchos técnicos especializados, lo que ocasiona este fallo es el uso de potenciómetros de mala calidad, que registran valores que no son los correctos y se transmiten al juego.

Limpiar los Joy-Sticks de los Joy-Cons

impieza joystick switch

Antes de tirar la toalla, puedes probar este método. El proceso es relativamente sencillo y apenas te costará dinero. Para hacerlo, debes comprar alcohol isopropílico. Lo puedes encontrar por Internet, pero seguro que en la droguería de tu barrio puedes comprarlo por muy poco dinero. Básicamente, es alcohol casi puro. No deja residuos y ayuda a que la humedad se elimine de los circuitos.

Para hacer el proceso, mueve el joystick a un lado y echa unas gotas de isopropílico. Ve moviendo el control para que el alcohol se reparta bien por dentro. En unos minutos, el alcohol estará evaporado, y en muchos casos, el problema quedará solucionado.

desmontar mando switch

Si no se soluciona, existe una alternativa, que es desarmar por completo el Joy-Con y repetir el proceso, solo que desde la propia placa. Este método tiene mayor probabilidad de éxito, pero te arriesgas bastante si no tienes las herramientas adecuadas. El proceso que debes hacer es desarmar el mando, quitar la batería y acceder a la parte trasera, justo donde conecta el joystick. Con ayuda de un bastoncillo o un cepillo para componentes electrónicos, esparce el alcohol para limpiar bien la zona. No cierres el Joy-Con hasta que el alcohol se haya evaporado.

Si la limpieza no sirve…

kit drift joycon

Te quedan dos opciones más. La primera es llamar al servicio técnico de Nintendo y probar suerte. Si tu mando está en garantía, utiliza esta vía directamente. Si no lo está, puedes pedir presupuesto o acudir directamente a un técnico local que pueda ayudarte con este problema.

No obstante, si eres muy manitas, puedes intentarlo tú mismo comprando un kit de reemplazo de los Joy-Cons. La mala noticia aquí es que tanto repararlo con un profesional como hacerlo tú mismo puede salirte incluso más caro que comprar un nuevo mando para tu consola. Además, nadie te asegura que la calidad del repuesto que compres sea mejor que el que venía de fábrica. Por tanto, procede con cautela y valora qué te sale más a cuenta.

¡Sé el primero en comentar!