Estos son los videojuegos más importantes de la historia que lo cambiaron todo

Seguro que estaréis acostumbrados a ver ránkings de todo tipo en los que se dice qué juegos son los mejores de la historia. Es una vieja discusión que se trae el sector y ni siquiera los intentos más académicos por definir algo parecido han sido capaces de crear listados en los que coincidan la mayoría de jugadores. Siempre hay discrepancias… y muy profundas.

Así que en esta ocasión no os vamos a decir cuáles son los mejores juegos en gráficos, argumentos o simplemente de forma general. No esperéis un debate sobre si The Legend of Zelda Ocarina of Time merece el número uno o cualquier otro el dos, el tres o el cuatro. Estamos aquí hoy para definir todos aquellos lanzamientos que marcaron la historia de los videojuegos, para bien, a través de nuevas ideas y mecánicas que transformaron la visión de la industria.

Queremos marcar con este listado, el momento en el que los desarrolladores de estos juegos crearon nuevos géneros o revolucionaron la industria indicando el camino a los siguientes proyectos que iban a llegar al mercado. Puntos de inflexión en los que el destino de los videojuegos cambió de rumbo hasta alcanzar, mutación a mutación, el preciso instante en el que nos encontramos ahora mismo.

Ni qué decir tiene que seguramente echéis a algún juego de menos, o cualquier otro de más, así que disculpadnos con antelación. Vamos con esas maravillas que han alumbrado el mercado de los videojuegos en los últimos… ¡¡64 años!!

Tennis for Two (1958)

Podríamos considerarlo como el primer videojuego de la historia, desarrollado en el Laboratorio Nacional de Brookhaven y que recreaba una vista lateral de lo que parecía una pista de tenis. Dos jugadores podían devolverse la pelota pulsando un botón en el momento justo en el que pasaba por nuestro campo e, incluso, era posible escoger el ángulo de la trayectoria. Muy rudimentario, pero efectivo para la época.

Pong (1972)

Qué decir del primer juego que llegó a los bares y salones recreativos de los años 70. Dos palitos, una línea vertical para marcar la división de los dos campos y la posibilidad de golpear a la bola para derrotar a nuestro adversario, que podía ser un amigo o la propia máquina. Pong, de Atari, señaló el camino de los videojuegos a lo largo de la siguiente década en todas las consolas de primera generación.

Space Invaders (1978)

Taito fue la responsable de que muchos padres definan los videojuegos como marcianitos. Space Invaders fue el primero en reventar los salones recreativos con esa horda de enemigos que van descendiendo por la pantalla mientras les disparamos y nos protegemos con los parapetos. Un clasicazo que cuando cerramos los ojos podemos escuchar nítidamente el sonido de sus lásers y explosiones. A partir de él, los videojuegos cambiaron para siempre.

Pacman (1980)

Con la evolución de los sistemas interactivos, Namco creó el que seguramente es el videojuego más conocido de toda la historia. Un personaje que forma parte ya del acervo popular y que es considerado prácticamente como un bien de interés cultural. Sus protagonistas han dado para infinidad de videojuegos, versiones del original, reinterpretaciones, cómics, merchandising y hasta películas, como Pixel, donde aparece su creador, Toru Iwatani.

Tetris (1984)

Desde lo más profundo de la Unión Soviética llegó a Occidente uno de los juegos más influyentes de la historia. Tetris, de Alexey Pajitnov, fue el primero en jugar con fichas de distintas formas y colores que debemos cencajar para completar líneas. Gracias a él, en las siguientes décadas, conocimos a los Columns, Klax y incluso ese Candy Crush que triunfa en las pantallas de nuestros móviles. y que tienen en este ancestro a su principal referente.

Super Mario Bros (1985)

El género de las plataformas nació prácticamente con Mario cuando en 1985 Nintendo lanzó la primera entrega para NES. Se trata de un juego con unas mecánicas muy avanzadas, decenas de escenarios y una forma de progresar que nos obligará a estar horas frente a la pantalla. Seguramente antes hubo algún juego parecido, pero ninguno ayudó tanto al plataformismo a sentar las bases en las siguientes décadas. Y no solo en los títulos del propio Mario.

Maniac Mansion (1987)

La Aventura Original marcó el camino de un género que se detiene mucho en contarnos una historia como si de un libro interactivo se tratara y aunque fue el primer paso, luego llegaron títulos que añadían gráficos para hacerlos más amenos. El Hobbit para microordenadores personales fue un buen ejemplo, pero el lanzamiento que lo cambió todo fue Maniac Mansion, de LucasFilm Games. Desde que llegó para Amiga, Atari ST, consolas y PC de la época el género no volvió a ser el mismo: varios personajes jugables, una historia alocada y unos puzzles para resolver antológicos.

Sim City (1989)

Maxis fue la compañía que en los años 90 explotó la marca Sim para prácticamente todo: Sim Golf, Sim Farm, Sim Copter, etc. Ahora bien, para llegar hasta ese momento antes tuvo que lanzarse Sim City, un gestor económico y social de ciudades que cautivó a millones de jugadores. Desde entonces, el género de gestión es uno de los preferidos por millones de usuarios que buscan unas mecánicas más pausadas y serenas, lejos de las explosiones y efectos visuales de otros desarrollos de acción. ¿Quién no ha subido impuestos en el papel de alcalde de Villaloquesea?

Street Fighter II (1991)

El género de la lucha es lo que es gracias a este Street Fighter II de Capcom. Tras un primer juego discretillo, el segundo en recreativas batió todos los récords conocidos. Ayudaron mucho las versiones para consolas, con Super Nintendo a la cabeza. Los Ryu, Ken, Vega, Sagat y demás personajes convirtieron los títulos de lucha en uno de los más vendidos a los que siguieron sagas tan conocidas como Virtua Fighter, Tekken, Mortal Kombat, etc.

Doom (1993)

Este juego es el auténtico comienzo del género de los shooters en primera persona. Ya, ya sabemos que anteriormente habían llegado otros títulos como Wolfenstein 3D, pero es Doom el que da el pistoletazo de salida al concepto FPS que conocemos hoy en día. No hará falta decir lo importante que ha sido para la historia de los videojuegos este trabajo de id Software con John Romero y John Carmack a la cabeza. Después llegaron los demás: Quake, Unreal Tournament…

Myst (1993)

En la primera mitad de la década de los 90 llegaba un nuevo formato que iba a sustituir a los disquetes. Se trataba del CD-Rom, que permitía almacenar hasta 650Mb y que facilitó a los estudios ir un paso más allá en lo que en aquel entonces se denominó como multimedia. Eso dio la excusa para usar animaciones, añadir vídeos y crear juegos a partir de secuencias prerrenderizadas 3D. Myst es hijo de su época y supuso el punto de partida de una nueva forma de crear aventuras gráficas y, sobre todo, productos interactivos con un uso intensivo de vídeos. Su éxito marcó el momento en el que las compañías vieron que el futuro estaba en los CD y empezaron a llenarlos.

Command & Conquer (1995)

Aunque Sim City nos había enseñado a gestionar una ciudad y a gastar solo lo que podíamos recaudar, Command & Conquer dio el paso de añadir el aspecto bélico a la gestión. Ya, ya sabemos que Warcraft, por ejemplo, había salido dos años antes, pero su éxito fue bastante limitado. En Command & Conquer ya no se trataba solo de recoger materias primas a lo loco, sino de invertirlas con cabeza en instalaciones, unidades de combate y tecnologías. Westwood creó prácticamente el género de los RTS y marcó el futuro. Sagas como Age of Empires o incluso los Total War más adelante, o el mismísimo Warcraft III se vieron reflejados en el éxito de este título.

Super Mario 64 (1996)

A pesar de que Nintendo llegaba con retraso a la batalla contra PlayStation y Saturn, supo marcar el camino de cómo serían los juegos de plataformas en el recién creado mercado de los juegos poligonales en 3D. Y todo fue posible gracias a un componente que estaba en el gamepad de Nintendo 64 y en el que ni Sony ni Sega habían reparado: el stick analógico. Eso lo cambió todo y el juego del maestro Miyamoto puso las bases de una ingente cantidad de títulos de plataformas que llegaron en los siguientes años. Aunque su influencia sigue hoy viva, ¿o acaso Super Mario Odyssey no es una evolución de este genial Super Mario 64?

Resident Evil (1996)

Capcom reventó el mercado cuando comenzaron a llegar las primeras reseñas de su Bio Hazard en Japón. Los survival horror, que habíamos visto en juegos como Alone in the Dark, no tenían nada que ver con la experiencia, mecánicas y narrativa de este primer Resident Evil. Si influencia todavía puede percibirse en muchos juegos pero en aquel entonces se convirtió en un éxito instantáneo. Sin él, ¿qué hubiera sido de nosotros ante una invasión zombie?

Diablo (1996)

Blizzard ya llevaba una buena racha con sus Warcraft pero donde realmente pegó el pelotazo fue con este Diablo. El primero del género de los ARPG, es decir, juegos de rol con infinidad de acción que tiene en la actualidad un exponente tan exitoso como el de Lost Ark. La clave, millones de enemigos en pantalla, looteos constantes y una mejora del equipo y los stats del protagonista que nos permiten modificar la forma de luchar a nuestro antojo. A partir de él, el género cambió para siempre.

Tomb Raider (1996)

Qué decir de Lara Croft y Tomb Raider. Es, con mucha diferencia, uno de los títulos más influyentes de la historia, de los que marcaron el camino a las infinidad de aventuras de acción que llegarían en los siguientes años. La creación de Core Design (Crystal Dynamics también) fue clara y diáfana, con un personaje en tercera persona, escenarios tridimensionales con muchos caminos que recorrer, puzzles que resolver, un inventario lleno de objetos y toda la jugabilidad de un catálogo de enemigos con dificultad creciente. Sin nuestra heroína favorita, los Uncharted, Horizon, Assassin’s Creed y todas las demás franquicias seguramente hubieran tardado más tiempo en llegar a nuestras consolas.

Pokémon Rojo y Azul (1996)

Estos dos Pokémon son el pistoletazo de salida para una de las franquicias más rentables de la historia de los videojuegos. No existe nada parecido a un juego de Pokémon, por lo que con estas ediciones Roja y Azul (más la Verde), Gamefreak y Nintendo estrenaron un nuevo camino de títulos que se encuentran entre los más vendidos de toda la historia. Su impacto en el mercado fue tremendo y ayudó a Nintendo a posicionar sus máquinas de forma única, algo a lo que el resto de marcas no podían siquiera aspirar. Desde entonces aquellos primeros cartuchos llevamos 26 años lanzando Pokéball a todo lo que se mueve y recogiendo por los campos criaturas que han crecido en número desde aquellas primeras 255.

Gran Turismo (1997)

Qué decir del juego de conducción y velocidad que define el segmento de los simuladores de coches, y que apostó desde el primer instante por el realismo. El trabajo de Kazunori Yamauchi cumple en este 2022 un cuarto de siglo con las mismas premisas que en su momento nos enseñó en la primera PlayStation: modelos reales, experiencia de conducción diferente según cada vehículo y un sistema de juego donde vamos progresando a medida que ganamos habilidades (carnés). Fue un completo éxito que ha convertido a Polyphony Digital en una de las empresas más respetadas del mercado.

EverQuest (1999)

Sony Online Entertainment fue la responsable del que podemos considerar como el primer gran MMORPG que se convirtió en un éxito de ventas masivo. Su acción rolera dentro de un enorme mundo abierto hechizó a millones de jugadores que hasta ese instante no habían experimentado con desarrollos en los que podíamos compartir partidas con miles de aventureros. Aunque más tarde llegaron una cantidad ingente de nuevas franquicias, la de SOE es de las más celebradas de aquellos primeros tiempos y tuvo una continuación que llegó al mercado apenas unos meses antes que el famoso World of Warcraft de Blizzard.

Los Sims (2000)

Podríamos decir que de casta le viene al galgo porque el éxito de Los Sims en septiembre de 2000 y los años siguientes no es cosa de suerte. Will Wright, el principal responsable de este juego en su diseño, venía ya de una trayectoria interminable alrededor de la franquicia Sim. En 1989 Sim City llegó a las tiendas y a continuación, durante 11 años, fuimos bombardeados por todo tipo de simuladores (Sim Ant, Sim Earth, SimLife, etc.). En esta ocasión, Los Sims se encargan de crear una especie de gemelos digitales nuestros que tienen vida propia, son capaces de fundar familias, decorar sus casas, trabajar y relacionarse a partir de decisiones que tomamos en su nombre. Su éxito convirtió este género en único y sirvió de inspiración a otras muchas compañías que se atrevieron a idear mundos virtuales a los que hoy llamarían metaversos.

Grand Theft Auto III (2001)

Los dos primeros GTA tenían en su interior el germen de lo que GTA III consiguió tiempo después: un mapa de una ciudad inmensa y disponible para recorrer, un concepto sandbox, misiones que recogemos en cabinas de teléfono y la posibilidad de hacernos con cualquier vehículo con el que nos podamos cruzar. La gran diferencia, que lo convirtió en un éxito sin precedentes, fue transformar esa vieja vista cenital en un juego 3D en tercera persona. A partir de ese instante, y con la ayuda de una narrativa adulta por parte de Rockstar, la franquicia cogió el vuelo que llevaba años esperando. Desde ese instante, se sucedieron los éxitos hasta hoy, donde tenemos un GTA V que cumplirá 10 años en 2023. Por cierto, ¿cuántos mundos abiertos con formato sandbox han llegado al mercado de los videojuegos? Pues todo fue gracias a GTA III.

World of Warcraft (2004)

Blizzard canceló un proyecto de aventura gráfica de Warcraft y enfocó todos sus esfuerzos en un MMORPG que ya en aquellos tiempos estaban empezando a ponerse moda. No traemos aquí a World of Warcraft por ser el primero, pero sí el que empujó prácticamente a todo el mundo a probar suerte con estos desarrollos de rol multijugador masivo. ¿La razón? Que además de vender los juegos a un buen precio, los gamers debían pagar una suscripción mensual de unos 12 euros que en los buenos tiempos de este título llegó a alcanzar más de 12 millones de jugadores de pago. Echad cuentas de todo lo que eso supone.

League of Legends (2009)

El MOBA por excelencia nació y creció a partir del mapa Defense of the Ancients (DOTA) de Warcraft III The Frozen Throne pero en el caso de Riot, con el tiempo se trabajaron muchísimo más el aspecto competitivo desarrollando una scene que sigue vigente hoy en día y que mueve a millones de espectadores en todo el mundo alrededor de sus competiciones oficiales. Si traemos aquí a League of Legends es por ser el primero de su especie que se tomó en serio los eSports y creció alrededor de esa idea y la explotó como el mejor camino para transformar un simple videojuego en un servicio sin fecha de caducidad.

Minecraft (2011)

Los juegos de construcción siempre han funcionado a las mil maravillas pero en el caso de Minecraft, ese éxito fue extraordinario. Y si tenemos que ir a buscar una razón de su impacto casi social y cultural es porque dejó a la comunidad que lo hiciera crecer, creando contenido que podía compartirse fácilmente e incluso conectando a gamers de todo el mundo para divertirse en modos de partida libre o con historia multijugador. Aunque lo divertido estaba en construir y pasar el rato con amigos, había quien prefería sumergirse en una aventura que estaba latente bajo los bloques llenos de pixels. Lo que empezó como un juego pequeñito, acabó comprado por Microsoft y hoy en día es un título que sigue generando decenas de millones todos los años.

PUBG (2017)

PlayerUnknown’s Battlegrounds nació a partir de otros battle royale que empezaban a despuntar de la mano de algunos usuarios habilidosos para modificar títulos existentes. PUBG, que es como se le conoce, se lanzó en PC a modo de acceso anticipado y fue un completo éxito ya que exploraba la fórmula del mapa gigantesco donde se enfrentan decenas (hasta 100) de jugadores y solo puede quedar uno. Es el primero de una larga lista que alcanzó a la gran mayoría de jugadores aunque luego, más tarde, llegó el que lo reventó todo. Pero aun a día de hoy, sigue siendo un referente con muchísimos seguidores.

Fortnite Battle Royale (2017)

Fortnite Battle Royale es la historia de un estrepitoso fracaso… al principio. Cuando Epic desarrolló el Fortnite original no tenía nada que ver con un todos contra todos, individual o por equipos, y solo las malas expectativas empujaron a los norteamericanos a sacarse de la manga un battle royale. El éxito fue fulminante, gracias entre otras cosas al sistema de construcción heredado del concepto original. Así que lo que al principio parecía un hundimiento en toda regla, terminó por ser la máquina de fabricación de dinero más grande de la historia. Epic Games, gracias a los cientos de millones que ingresó (y sigue ingresando), pudo fundar su tienda digital para PC con la que compite con Steam. ¿La razón de su éxito? Sus constantes cambios, las nuevas temporadas, las modificaciones de los mapas y una extraordinaria política de patrocinios con contenidos franquiciados que llegan prácticamente todas las semanas.

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