Los 10 mejores juegos de la historia de Sonic ordenados cronológicamente

Los 10 mejores juegos de la historia de Sonic ordenados cronológicamente

Carlos Martínez

Nació en 1991 para convertirse en la mascota oficial, la imagen destacada, de una generación de consolas que iba a gobernar el mundo durante años. Convertido en un bastión anti Nintendo dentro de la trinchera de SEGA, se ganó la vida protagonizando algunos de los cartuchos más recordados por varias generaciones de gamers y, una vez que su empresa dejó de fabricar máquinas, se reconvirtió con tal éxito que todavía dura hasta nuestros días.

31 años de historia dan para mucho

Hay quien cree que no se traspasa el rubicón de la celebridad hasta que protagonizas una película de alto presupuesto. Y en el caso de Sonic, tardó casi tres décadas en conseguir que algún estudio se atreviera a llevar sus aventuras más allá de los videojuegos, los cómics o las series de TV animadas (a diferencia de Mario que ya en 1993 padeció una adaptación cinematográfica de juzgado de guardia). Ahora, una vez que tenemos en camino su continuación, toca echar una mirada atrás para comprobar cómo ha sido el viaje de este personaje que se ha especializado en títulos donde la velocidad y los escenarios monumentales adquieren un protagonismo único.

Sonic, en un fanart de Orioto Devianart.

Sonic es de esos personajes que son capaces de hacer recordar a sus fans cuándo y qué sintieron al tocar por vez primera el mando de una Mega Drive. Gracias a su Green Hill, a los loops, las plataformas y los anillos, todos tenemos en la cabeza grabado a fuego esas sensaciones que le hicieron único. Obviamente, con el paso de los años el puercoespín azul tuvo que reinventarse y de eso va precisamente este Top 10: de recordar cómo, a pesar del transcurrir de cada nueva generación de consolas, las carreras de Sonic se mantuvieron firmes frente a pixels, bits y polígonos rellenos de cada vez más y mejores texturas.

Podríamos ordenar este Top 10 de mejor a peor, y viceversa, pero hemos preferido dejar que el tiempo los ordene. Al final, es casi el mejor criterio para comprender de una manera sencilla cómo cambian las cosas a lo largo de tres décadas. ¡Ah!, y nos hemos ahorrado títulos de coches, olimpiadas y cosas parecidas que no forman parte del core mismo de lo que en su día algunos llamaron la «fórmula Sonic». Solo carreras y plataformas, el pan nuestro de cada día cuando revisitamos el universo del personaje más famoso de SEGA.

Sonic The Hedgehog (1991)

Qué decir del cartucho original de 1991. Un Sonic que revolucionó el panorama de Mega Drive y le dio el empujón que necesitaba a una consola que había llegado a las tiendas en noviembre de 1989. Mapas gigantescos, enemigos coloridos realmente bonitos, músicas que todavía hoy tarareamos y mucha velocidad eran los ingredientes de una fórmula que presumía de exprimir al máximo los 16 bits de la consola de SEGA. Como era de esperar, se convirtió en un clásico al instante.

Sonic The Hedgehog 2 (1992)

Sonic 2 llegó justo un año después del primer cartucho y lo hizo presentándonos en sociedad a Tails. El zorro capaz de mantener el vuelo moviendo su cola y que protagonizaba junto a Sonic lo que era una continuación natural del fenómeno que habíamos vivido en 1991. Mapas más grandes, más profundos, más enrevesados y un Sonic adoptando algunas mecánicas nuevas de juego que volvieron locos a los fans de Mega Drive y SEGA.

Sonic CD (1993)

SEGA no se durmió en los laureles y para la presentación de su Mega CD nos regaló la que es hoy en día una de las entregas más sobresalientes. Nuevos mapas, más grandes, mecánicas más divertidas pero, sobre todo, un aprovechamiento del formato disco en el que llegó: músicas extraordinarias, escenas de introducción made in Toei Animation, movimientos de cámara (casi) 3D durante el juego y la presentación en sociedad de nuevos personajes como son Amy Rose o el famoso Metal Sonic. Seguramente sea el mejor de todos los lanzados en los años 90.

Sonic 3 (1994)

Curioso experimento de SEGA que no solo nos trajo a un nuevo personaje, Knuckles, sino que elevó todavía más el nivel de todo lo visto anteriormente. Aunque es evidente que supera técnicamente a sus predecesores (nos asomamos al final de la generación), estamos ante un título mucho más asentado y maduro que los anteriores. donde a los japoneses ya les ha dado tiempo a pulir todos los posibles defectos, pocos, de las entregas anteriores. Da gusto viajar por sus mapas gigantescos y combatir al Dr. Robotnik en fases finales que todavía hoy recordamos todos.

Sonic Adventure (1998)

Saturn, curiosamente, nunca tuvo un Sonic que llevarse a la boca, lo que habla mucho del éxito que SEGA esperaba de su máquina. Así que los japoneses se reservaron para Dreamcast, donde crearon una auténtica maravilla en 3D que fue un absoluto éxito. Sonic Adventure es descomunal, un juego con un tamaño increíblemente grande y donde el puercoespín azul demuestra que su paso a las nuevas generaciones seguía siendo tan bueno como su primera aparición en 1991. Una obra maestra.

Sonic Adventure 2 (2001)

https://youtu.be/vy2n2-gsWlY

El éxito prácticamente instantáneo del primer Sonic Adventure impulsó a SEGA a desarrollar una continuación para Dreamcast también. Aunque sorprende menos, mantiene el nivel y va un paso más allá en las mecánicas 3D, aprovechando la cruceta analógica del gamepad de la máquina. Como ya hiciera la compañía para los primeros Sonic, en este Adventure 2 hizo los mapas más grandes, añadió nuevos personajes (Shadow) y nos contó más historia de cada uno de los protagonistas. Indispensable.

Sonic Advance (2002)

https://youtu.be/nbF6DQYKPNw

En el año 2002 Dreamcast estaba en su ocaso (por desgracia), con SEGA anunciando que dejaba de fabricarla así que no tuvo más remedio que buscar nuevos caladeros en los que vender sus títulos. Y Game Boy Advance fue la excusa perfecta para estrenar el primer Sonic lejos de los dominios de Mega Drive, Master System, Game Gear, Mega CD, Dreamcast, etc. Este cartucho es pura esencia de los 90, escuela de los 16 bits donde podemos disfrutar en una portátil de la misma calidad y diversión que aquéllos primeros desarrollos del puercoespín azul.

Sonic Generations (2011)

SEGA celebró los 20 años de Sonic, en 2011, de la manera más especial posible: desarrollando un juego que era un homenaje constante a su propia creación. Una parte recuperaba las viejas glorias de los cartuchos de 16 bits para Mega Drive, con personajes, mapas y melodías clásicas 2D, y por otro buceaba en un enfoque más moderno del personaje que servía de punto de partida para lo que tendría que venir. Esa combinación fue muy celebrada en su momento y la demostración de que a Sonic le quedaban todavía muchas batallas que protagonizar.

Sonic Mania (2017)

Este juego tiene una curiosa historia detrás, porque no nace de un proyecto de SEGA, sino del trabajo de fan que desarrolló un primer boceto del título. Gustó tanto que los japoneses decidieron respaldarlo y apoyarlo para que siguiera adelante. El producto de ese trabajo es este Sonic Mania, un lanzamiento que muchos no dudan en considerar como el mejor de la franquicia en sus 31 años de existencia, toda vez que recoge el espíritu de los lanzamientos originales, sus mismos gráficos y aspecto, músicas inspiradas en las clásicas de los cartuchos pero a la vez, los presenta en un formato más renovado y moderno, utilizando tecnologías que eran imposibles de aplicar con el hardware de Mega Drive. Una maravilla al servicio de los fans más acérrimos.

Sonic Colors Ultimate (2021)

Sonic Colors fue un lanzamiento de 2010 que llegó a Wii y que en su momento obtuvo un gran recibimiento por parte de todos los fans de la saga, exactamente 19 años después de su estreno en Mega Drive. SEGA decidió coger este título y remasterizarlo para que Sonic soplara las velas de su 30 cumpleaños en 2021, mejorando todavía más lo que vimos en la consola de Nintendo. Aunque las fases, los personajes y la historia contra el Dr. Robotnik sigue en su sitio, sus desarrolladores fueron un paso más allá actualizando todo el apartado gráfico para adaptarlo a los nuevos títulos, ya prácticamente 3D. El resultado es un juego que respeta el alma de la saga y de los personajes y que puede servir de perfecto entretenimiento mientras esperamos al siguiente movimiento de SEGA.

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