ET: El videojuego, ¿por qué salió tan rematadamente mal?

ET: El videojuego, ¿por qué salió tan rematadamente mal?

Pedro Santamaría

Si hubiese que hacer una lista de los peores videojuegos de la historia, entonces no hay duda de que uno de ellos sería el de ET: El videojuego. Otra cosa es ver si sería el peor de todos como muchos indican o no, pero está claro que obtuvo el reconocimiento con el que sueña cualquier desarrollador. Pero, ¿por qué salió tan rematadamente mal?

Atari y su época dorada en el mundo de los videojuegos

Todos tenemos nuestra propia lista de videojuegos favoritos y en muchas ocasiones estos títulos coinciden con la lista que los expertos ha indo confeccionando con el paso de los años para determinar cuáles han sido los mejores de la historia. Claro que igual que hay una con los mejores, también hay otra con los peores.

En esa lista hay uno que es considerado por muchos como el peor juego de la historia, nos referimos a ET: El videojuego. Un título que al poco tiene de ser lanzado obtuvo el tipo de reconocimiento que ningún desarrollador querría para su trabajo. Pero para entender qué falló, los motivos que hicieron que saliese tan rematadamente mal siendo la película una de las más exitosas de la historia del cine, hay que hacer un poco de retrospectiva.

Durante los años setenta y ochenta una compañía destacaba por encima de cualquier otra que se dedicase a una industria que comenzaba a dar sus primeros pasos. Era Atari, fundada en 1972, en Sunnyvale, California; durante muchos años fue la punta de lanza de un sector que por aquel entonces ya era capaz de generar ingresos millonarios.

Eso disparó la popularidad de los videojuegos y de la propia Atari, que prácticamente podía hacer lo que quisiera y era a quienes se dirigían aquellos que buscaban desarrollar un nuevo juego basado, por ejemplo, en una película.

Una de esas propuestas fue ET: El vídeojuego. El título iba a ser una forma de darle a los usuarios la oportunidad de seguir disfrutando del personaje que los conquistaría en la película del mismo nombre ET. Pero no fue así, aunque ni si quiera la propia Atari pensaba que iba a ser tan doloroso el bofetón que se iba a llevar. Uno que hizo que más de 700.000 cartuchos acabasen siendo enterrados en Alamogordo.

Curiosamente, más de treinta años después de aquello, estos cartuchos se recuperaron y vendieron en eBay a coleccionistas que no querían perder la oportunidad de tener el creen que es el peor juego de la historia.

Desarrollar un vídeojuego en sólo 5 semanas: mala idea


Entonces, ¿qué falló en el desarrollo de ET? Porque Atari había logrado grande éxitos, no era una compañía que recién comenzaba a crear su primer vídeojuego. Es más, el responsable del proyecto ya había hecho a la compañía ganar mucho dinero con títulos como Yar’s Revenge o Raiders of the Lost Ark. Ese segundo vídeojuego basado en las aventuras de Indiana Jones, otra película de éxito que servía como punto de partida.

Pues bien, el gran error de ET: El videojuego fue intentar tenerlo listo en sólo cinco semanas. Eso era algo que por aquel entonces nadie había hecho, que no se hacía porque era ridículo y porque con los recursos de aquellos años parecía una auténtica locura aceptar un encargo de ese tipo. Al menos ese se pensó hasta que Howard Scott Warshaw lo aceptó.

Howard Scott Warsahw fue el responsable de los dos éxitos anteriormente mencionados y un exceso de confianza hizo que acabase siendo el autor del peor juego de la historia. Porque cuando desde lo más alto de Atari lo llamaron para decirle que quería que hiciese un vídeojuego de ET le comentaron que lo querían para el 1 de septiembre, pero es que estaban a 27 de julio y por tanto sólo tendría cinco seamos para crearlo desde cero.

Ademas, si sólo tuvo cinco semanas para crearlo, para diseñarlo también contó con un tiempo insuficiente: sólo treitan y seis horas. Porque Howard tenía que verse con Steven Spielberg para presentarle su propuesta. Y Spielberg quería algo similar a Pac-Mac, que por aquellos años arrasaba en las recreativas, pero hacer un título como Pac-Man era imposible por tiempo. Así que la única opción viable era la propuesta de Howard.

El problema es que durante esas cinco semanas no tuvo a penas tiempo para nada, programaba a todas horas y mientras conducía iba pensando en el código. Tanta fue su obsesión que en alguna ocasión estuvo a punto de sufrir accidentes de tráfico porque veía código por todos lados.

Afortunadamente no le ocurrió nada y llegó a tiempo para la fecha marcada en el calendario. Una fecha, la del 1 de septiembre, que había sido decidida porque si querían tener el juego en las estanterías para las navidades no podía demorarse. Si lo hacía, según los responsables de lanzamiento, ya no tendría sentido así que sí o sí había que acabarlo.

El único logro de ET: El videojuego: ser creado en cinco semanas

Cuando Howard Scott Warshaw acabó el desarrollo del vídeojuego tenía que ir de nuevo a encontrarse con Steven Spielberg, enseñárselo y rezar para que le gustase. Porque ya no había tiempo para nada más, o le gustaba o fracasaba (o eso creía él que le ocurriría si no convencía su trabajo al popular director).

Para suerte y desgracia de Howard el juego gustó a Spielberg. En cuestión de semanas ya estaba todo listo para inundar las estanterías de las tiendas especializadas en videojuegos, pero lo que creía que fue un éxito (acabar en juego en tiempo récord y que gustase al director) se acabó convirtiendo en toda una pesadilla. Porque la reacción de los usuarios fue negativa.

El título no tenía sentido, era confuso y quienes lo jugaban no tenían claro cuál era el objetivo. Eso hizo que los cuatro o cinco millones que se había fabricado se quedasen prácticamente colgados y las tiendas buscasen la forma de deshacerse de ellos.

Así que, ese fue el motivo por el cual ET: El videojuego salió tan rematadamente mal. Porque desarrollar un vídeojuego, por muy sencillo que sea no es algo que se pueda hacer en poco tiempo. Habrá ocasiones en las que salga bien, pero en otras muchas hará falta probarlo, ver la opinión de usuarios que hacen de betatester meses antes del lanzamiento para verificar que no hay detalles que se les haya podido pasar a sus creadores o que no hayan tenido en cuenta por cualquier motivo.

Y sí, Howard pasó a ser el creador del peor juego de la historia. Aunque habrá quien piense en positivo y vea que gracias a eso siempre será recordado en la historia de los vídeojuegos.