El regreso de Tony Hawk’s Pro Skater 3+4 ha sido, sin lugar a dudas, uno de los lanzamientos más esperados por los aficionados al skate virtual y la nostalgia de principios de los 2000. Tras el éxito rotundo de los remakes de las dos primeras entregas, era cuestión de tiempo que las siguientes recibieran el mismo tratamiento. Y no ha defraudado: Activision ha apostado fuerte por revitalizar dos joyas del género adaptándolas a los estándares actuales, pero conservando la esencia arcade que las hizo inolvidables.
Este renacimiento, ahora en manos de Iron Galaxy Studios tras la etapa de Vicarious Visions, no solo ha traído una profunda actualización gráfica y técnica, sino que también ha supuesto una serie de decisiones de diseño que han generado debate entre la comunidad. Desde la estructura de la campaña hasta la banda sonora, pasando por modos de juego y la personalización, se han introducido cambios pensados para ofrecer una experiencia equilibrada tanto a veteranos como a recién llegados. Básicamente, repetir la fórmula que tan magistralmente aplicaron con el remake del 1+2.
Un remake que va más allá de la nostalgia
Tony Hawk’s Pro Skater 3+4 no es simplemente una actualización visual; su desarrollo ha supuesto una reconstrucción desde la base. Iron Galaxy no se ha limitado a aplicar nuevas texturas, sino que ha remodelado escenarios, ha pulido la jugabilidad y ha añadido nuevos parques y retos. Esta decisión se refleja en la forma en la que los niveles clásicos, como Canadá, San Francisco o Universidad, conviven ahora con nuevos escenarios como el parque acuático, el estudio de cine o la gigantesca mesa de pinball, que se integran de manera natural en el universo Tony Hawk.
Uno de los movimientos más controvertidos ha sido la unificación del sistema de juego bajo el formato de carreras de dos minutos. Todos los niveles, tanto de Pro Skater 3 como del 4, siguen esta estructura, dejando atrás el sistema libre y sin temporizador por el que destacó la cuarta entrega en su momento. Aunque esta decisión ha levantado ciertas críticas entre los más puristas, la mayoría de jugadores ha valorado positivamente la homogeneidad y el ritmo que aporta el crono, haciendo que la transición entre ambos títulos sea más fluida y coherente dentro del recopilatorio. A mi, personalmente, me gusta así.
Jugabilidad clásica, reto moderno

La base jugable se mantiene fiel a lo que hizo grande a la saga: trucos espectaculares, combos imposibles y un control preciso que sigue premiando la destreza y la experimentación. Movimientos icónicos como el Revert —clave para enlazar combos interminables— están presentes, y se añaden pequeños detalles modernos: el sistema de aterrizaje penalizador, la opción de modificar el equilibrio o la posibilidad de activar ayudas para que nadie se quede fuera.
Para quienes se inician en la saga, el juego ofrece tutoriales bien diseñados y una curva de aprendizaje progresiva. Los más experimentados pueden lanzarse de inmediato a lograr altas puntuaciones, descubrir atajos y perfeccionar rutas en cada nivel. El desafío sigue vigente: superar todos los objetivos en dos minutos puede convertirse en un auténtico reto, especialmente en los niveles más avanzados.
Modo Carrera, multijugador y mucho más

Cada juego mantiene su propia campaña con sus respectivos niveles y objetivos. Es posible alternar entre las dos entregas para completar retos como encontrar las letras SKATE, lograr determinadas puntuaciones, descubrir la cinta secreta o focos ocultos, y superar desafíos específicos que en ocasiones rozan lo absurdo y lo divertido, como alimentar leones marinos, buscar grafitis ocultos o localizar un pequeño panda.
Además, la contrarreloj y el modo libre permiten disfrutar los escenarios sin presión, practicar trucos o simplemente explorar cada rincón. Aquí, la posibilidad de activar modificadores para facilitar la ejecución de combos o evitar caídas añade opciones para todos los públicos. Recompensas y desbloqueables están presentes en cada nivel y partida, motivando a seguir mejorando y explorando.
El multijugador —tanto local como online— eleva la experiencia a otro nivel. Modos clásicos como Graffiti, Combo Mambo o H-O-R-S-E regresan junto a nuevos formatos, permitiendo partidas rápidas, retos cooperativos o duelos por la supremacía del mejor combo. El juego cruzado y la integración en Game Pass aseguran que siempre habrá rivales o compañeros disponibles. La jugabilidad online está bien conseguida, aunque algunos usuarios echan en falta más opciones de personalización en las partidas.
Editor de parques y personalización

Una de las características más celebradas es el editor de skateparks. Ofrece más piezas y opciones que nunca, nuevas ambientaciones y la posibilidad de añadir efectos especiales, objetivos personalizados o incluso NPCs que interactúan con nuestro skater. La comunidad puede compartir, editar y puntuar creaciones ajenas, lo que multiplica la rejugabilidad y la variedad de escenarios disponibles.
La personalización también alcanza a los personajes. Cada skater cuenta con estadísticas propias y retos únicos que desbloquean recompensas como tablas, ropa o movimientos especiales. La creación de nuestro propio patinador es más profunda, aunque el editor de caras y cuerpos todavía tiene margen de mejora. No faltan los patinadores invitados, desde figuras olímpicas actuales como Rayssa Leal hasta guiños inesperados como Michelangelo (de las Tortugas Ninja), Doom Slayer o, por supuesto, el regreso de Bam Margera.
Una banda sonora polémica pero potente
Hablar de Tony Hawk’s es hablar de música. La banda sonora siempre ha sido parte fundamental de la personalidad de la saga, y aquí se ha producido uno de los mayores cambios respecto a los originales. Por cuestiones de licencias, solo un pequeño porcentaje de los temas clásicos permanece (alrededor de 10 de casi 60 canciones originales). Se han incorporado nuevas canciones que, si bien encajan con el espíritu del juego y muchos acaban siendo igual de pegadizos, no han logrado satisfacer a todos los fans más nostálgicos. De todas formas, toparte con la banda sonora de DOOM (si compras la edición digital Deluxe) es una experiencia más que gratificante.
Al menos en plataformas como PS5 o Xbox Series X|S se puede paliar esta carencia reproduciendo listas personalizadas desde Spotify en segundo plano, recuperando parte del espíritu original. Sin embargo, la mezcla entre nuevos y viejos temas, aunque arriesgada, aporta frescura y mantiene el ritmo frenético de las partidas.
Gráficos renovados y rendimiento técnico
Técnicamente, el remake sorprende por el cuidado en la recreación visual de entornos, personajes y animaciones. Los escenarios han sido rehechos por completo, luciendo más vivos que nunca y aprovechando la potencia de las consolas y PC actuales. Efectos de luz, reflejos en charcos, agua o metal, y una fluidez sobresaliente (60 fps constantes en casi todas las plataformas) convierten cada partida en un espectáculo visual y jugable.
En PS5 Pro y Xbox Series X|S se pueden alcanzar hasta 120 Hz en modo rendimiento, aunque algunos usuarios han reportado ligeros problemas de screen tearing en momentos puntuales. En Nintendo Switch 2, el resultado es notable, manteniendo los 60 fps tanto en modo portátil como dock, aunque hay pequeños detalles, como la vibración o el soporte para controles adicionales, que podrían mejorarse con futuros parches.
Ediciones, precio y plataformas
El lanzamiento de Tony Hawk’s Pro Skater 3+4 es multiplataforma. Se encuentra disponible en PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC (compatible con Steam Deck y alternativas portátiles).
Existen diferentes versiones digitales y físicas. La edición estándar cuesta 49,99 euros y da acceso a ambas entregas en todas las plataformas. Por otro lado, la edición Deluxe (69,99 €) incluye skaters extra, contenido digital exclusivo y más temas musicales. Las ediciones físicas, sin embargo, presentan controversias: en algunos casos, es necesario descargar parte del juego pese a tener el disco, o incluso ofrecen solo un código. La edición coleccionista, pensada para fans, añade una tabla real de Birdhouse como reclamo principal.
Por si fuera poco, el título se estrena de lanzamiento en Game Pass Ultimate para consolas Xbox y PC, así como en el servicio de juego en la nube, permitiendo disfrutarlo desde prácticamente cualquier dispositivo conectado.
Lo que aportan los nuevos niveles y la experiencia creativa
La incorporación de tres nuevos niveles en la parte correspondiente a Pro Skater 4 es una de las mejores decisiones del remake. El parque acuático, el estudio de cine y el pinball no solo están a la altura técnica y jugable del resto, sino que aportan frescura, verticalidad y nuevas formas de plantear retos y combos. Además, los guiños y secretos repartidos por todos los niveles son un auténtico caramelo para los fans más atentos.
El sistema de recompensas invita a repetir cada escenario con todos los skaters, y la gran cantidad de desbloqueables, desde tablas a trajes, modificadores visuales o retos ocultos, asegura decenas de horas para quienes busquen superarlo todo.
Dificultad ajustada, opciones para todos los públicos

En cuanto a la dificultad, el juego mantiene el equilibrio que caracteriza a la saga. Para quienes buscan retos extremos, hay objetivos y medallas de platino realmente complicados, y el sistema de ranking online aporta competitividad constante. Los jugadores menos experimentados cuentan con ayudas y opciones para suavizar la curva de aprendizaje: modificadores que equilibran la tabla, amplían el tiempo disponible o permiten eliminar penalizaciones por caídas. Eso sí, utilizarlos impide registrar las puntuaciones en las tablas globales, manteniendo la equidad entre los más competitivos.
El manejo sigue siendo más cómodo con la cruceta tradicional, pero se adapta bien a sticks analógicos, salvo en casos muy concretos, como la ejecución de movimientos especiales como el mítico 900 de Tony Hawk.
Detalles, pequeñas críticas y futuro de la saga
Aunque el resultado global es brillante, no todo resulta perfecto. Algunos fans lamentan que no se haya incluido la campaña libre de Pro Skater 4 en paralelo al formato clásico, lo que habría enriquecido aún más el remaster. Del mismo modo, la gestión de la banda sonora deja cierto sabor agridulce, y hay margen para mejorar aspectos técnicos en ciertas plataformas como la Switch 2 (vibración, controles, estabilidad tras el modo reposo). Otro punto de mejora señalado es la personalización física de los personajes, que podría ser más profunda y variada.
Con todo, Tony Hawk’s Pro Skater 3+4 se consolida como un homenaje actualizado a dos de los mejores títulos deportivos de todos los tiempos. Es una oda a la diversión arcade, la creatividad y la nostalgia, con suficientes novedades para justificar su existencia y atraer a nuevas generaciones.
El legado de Tony Hawk’s en el mundo de los videojuegos sigue intacto, y esta remasterización demuestra que la fórmula, lejos de estar agotada, tiene todavía mucho que ofrecer. Ya sea buscando la perfección en los combos, explorando cada recoveco de los niveles, compitiendo en multijugador o creando los parques de tus sueños, si alguna vez has disfrutado con un juego de skate, vas a encontrar razones de sobra para volver —o incluso comenzar— con Tony Hawk’s Pro Skater 3+4.