Una ranura para tarjetas CFexpress
Tras echar un ojo a la Xbox Series S que tenemos en posesión, pudimos ver cómo las conexiones internas del puerto de expansión de la consola nos resultaban especialmente familiares. Sólo hay que fijarse detenidamente en el zócalo de conexión para comprobar que la ranura cuenta con un diseño muy parecido al de un lector de tarjetas CFexpress.
En nuestro caso contamos con uno, además de una tarjeta CFexpress de SanDisk, por lo que rápidamente caímos en la cuenta. ¿Está usando Xbox Series X y Xbox Series S tarjetas Compact Flash Express para ampliar el almacenamiento interno de la consola?
Entrar, entra
Para salir de dudas nada mejor que una prueba extremadamente sencilla: introducir nuestra tarjeta CFexpress de SanDisk en la ranura de la Xbox Series S. Bingo. La tarjeta encajaba a la perfección, y los contactos parecieron encajar con un seco y contundente clic que no dejaba lugar a dudas de que la conexión se había realizado perfectamente. ¿El problema? La compatibilidad.
Un mensaje en la pantalla nos confirmó la peor de las noticias. Nuestra tarjeta no es compatible con el sistema, y devuelve un error que en la página de soporte oficial de Xbox no parece mostrar ningún resultado. Hemos probado a formatear la tarjeta en diferentes formatos, pero el resultado sigue siendo el mismo. El sistema la reconoce, pero no deja usarla por no ser compatible.
Visto lo visto, parece que nuestra intención de ampliar la capacidad interna de la Xbox Series S (algo que necesitamos de manera urgente) ha terminado en intento fallido, y todo apunta a que la solución va a ser siempre adquirir el accesorio oficial de Microsoft.
Cuestión de velocidad
Según la CompactFlash Association, existen tres modelos de Compact Flash Express: Tipo A, Tipo B y Tipo C. Cada una de ellas ofrece un formato diferente y un rendimiento diferente, siendo las Tipo A las más lentas con el rendimiento máximo de 8 Gbps (1 GB/s), mientras que las Tipo C alcanzan los 32 Gbps (4 GB/s).
En nuestro caso tenemos la Tipo B, por lo que podríamos entender que la tarjeta oficial de Xbox fabricada por Seagate funciona a una velocidad de 2 GB/s. Ni la web oficial del producto, ni la página de soporte de Seagate comparten los datos técnicos de la velocidad de escritura ni de lectura, y aunque en la ficha de Amazon se indica que alcanza los 3.750 MB/s en tiempos de lectura, algo que se correspondería más a una CFexpress Type C (algo que no se correspondería con el tamaño de la ranura).
Puede que el trabajo de Seagate haya sido unificar el rendimiento de la CFexpress Type C en el cuerpo de una Type B, con la peculiaridad de ampliar sus dimensiones a lo largo, tal y como podemos comprobar en el diseño final del producto.
¿Ha conseguido mejorar Microsoft con la ayuda de Seagate el estándar de Compact Flash? ¿O simplemente ha creado una versión personalizada con licencia propia para evitar la aparición de tarjetas compatibles? Esta última pregunta podría estar relacionado con la estrategia que parece estar siguiendo Sony, ya que el fabricante de momento no ha anunciado que memorias SSD M.2 serán compatibles con su consola, hasta el punto de tener desactivado el zócalo de conexión (accesible por cualquier usuario) hasta una futura actualización del sistema.
Ver oferta en AmazonEso es algo que de momento tendremos que seguir preguntándonos, sin embargo, teniendo en cuenta el precio de las tarjetas CFexpress (600 euros para el modelo de 512 GB), puede que la solución oficial de Microsoft no sea a fin de cuentas tan mala idea.
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