Escenas para no olvidar: las más icónicas de la historia del cine

En sus más de 100 años de historia, el cine nos ha dejado con infinidad de momentos cumbre que son los que nos han enganchado a la butaca e impulsado más tarde a volver en busca de las mismas emociones. Y es evidente que historias las hay de muchos tipos: unas nos llegan a través de los sentimientos mientras otras impactan violentamente por su simbolismo hasta situarse en lo más alto del imaginario colectivo de maneras que pocas veces podemos imaginar. Así que hemos decidido seleccionar las escenas que, así cerrando los ojos, primero nos han venido a la cabeza cuando queremos recordar por qué nos gusta tanto el cine.

¿Las mejores escenas de la historia?

Como cualquier clasificación que se precie es seguro que echarás de menos algunas secuencias clásicas de la historia del cine. Es normal, a todos no nos impactan de la misma manera las películas y siempre tenemos nuestros pequeños rincones donde guardamos esa parte del corazón que conecta con ciertas historias que nos conmueven. En nuestro caso, hemos optado por algunas de esas producciones que, sin llegar a ser las mejores de la historia, han servido para cambiar la forma de hacer cine o contar historias.

Secuencias que marcan épocas, que definen formas de hacer cine y que traspasan los límites de la pantalla y se instalan como parte inseparable de la cultura popular. A ellas les debemos esa necesidad de volver a las salas, de comprar palomitas y de esperar a que se apaguen las luces para viajar a mundos que todavía están por inventar. Son todas las que están, aunque seguramente consideres que no están todas las que son, pero las que tienes más abajo son de las que consiguen tocar nuestro pequeño corazoncito cinéfilo que, queramos o no, todos llevamos dentro. ¡Vamos allá!

Viaje a la Luna (1902)

La maravilla creada hace 120 años por Georges Méliès todavía resuena en el mundo del cine. Sus icónicas imágenes han servido de inspiración a cientos de directores que al ver esta obra maestra quisieron pisar la Luna gracias al cine.

Lo que el viento se llevó (1939)

Una de las escenas más icónicas de Lo que el viento se llevó. ¿Quién no ha pronunciado en voz alta esa mítica frase de «nunca más volveré a pasar hambre»? Aunque sea de forma retórica, claro.

Centauros del desierto (1956)

El final de la película de John Ford es uno de los más perfectos que ha dado la historia del cine. John Wayne regresa a casa terminando su particular viaje iniciático a lo Ulises en La Odisea y marcando a muchísimos directores que la siguen considerando como uno de los mejores films.

Gigante (1956)

Esta película fue el último trabajo de James Dean, que falleció en un accidente antes de terminarla. Pero queda para el recuerdo aquella mítica escena en la que por fin encuentra petróleo y a partir de ese instante cambia su vida. Una pena su repentina pérdida.

Sed de mal (1958)

Orson Welles es de los directores que más momentos icónicos ha dejado a lo largo de la historia del cine y la secuencia de inicio de Sed de mal es una de ellas. Antológico plano secuencia que nos introduce en la acción de la película de forma magistral.

Con la muerte en los talones (1959)

Qué decir de una de las escenas más celebradas de la filmografía de Alfred Hitchcock: Gary Cooper pone una genial mueca de sorpresa al ver venir una avioneta que vuela demasiado bajo y la cosa termina como seguramente todos recordéis.

Psicosis (1960)

La secuencia de la ducha ha sido, sin temor a equivocarnos, una de las más inspiradoras que ha servido para que decenas de directores la hayan replicado a su manera a modo de homenaje. Ese plano del sumidero con agua ensangrentada es de los momentos más recordados de la historia del cine.

2001 Una Odisea en el espacio (1968)

Stanley Kubrick se sirve de los primeros homínidos para llevar a cabo la elipsis más larga de la historia del cine hasta el futuro, hasta un año 2001 en el que hombre ya habría conquistado el espacio. Encima, el tema musical de Así habló Zaratustra de Richard Strauss ya fue el colmo de la perfección junto con El Danubio Azul de Johann Strauss.

El Planeta de los simios (1968)

Que levante la mano el que no alucinó al ver el final de esta película y le quedó cierto regusto amargo. Charlton Heston descubre que siempre estuvo en la Tierra y no hay mejor forma de comprenderlo que encontrarse con un monumento icónico. ¿Recordáis cuál es?

Tiburón (1974)

Steven Spielberg irrumpre en esta selección en la que tiene unas cuantas escenas propias. Por algo es el más grande. En esta ocasión, asistimos al arranque de la película que metió el miedo en el cuerpo a millones de espectadores en todo el mundo. Y no hay mejor forma de hacerlo que con un ataque a una tranquila bañista en el mar.

La Guerra de las Galaxias (1977)

Los títulos de inicio de La Guerra de las Galaxias contándonos parte de la historia para situarnos marcaron una época y sirvieron de elemento diferenciador para la creación de George Lucas. Que levante la mano el que no guarde un especial recuerdo de este momento, acompañado por el tema musical del genial John Williams.

Alien el octavo pasajero (1979)

Ridley Scott creó una pelícua soberbia alrededor de una criatura asesina. Pero la forma en la que muestra cómo nace es tan recordada y única que pocos se han atrevido a copiarla por miedo a ser acusados de plagiadores. Y con razón. Una pena que John Hurt muera tan pronto…

La Vida de Brian (1979)

La obra maestra de los Monty Python sigue tan vigente que todos sus chistes parecen sacados del presente. La canción final es solo el resumen de una sucesión de escenas tan míticas que todas merecerían estar en esta selección. Y es que «¿qué han hecho por nosotros los romanos?».

Aterriza como puedas (1980)

¿No nos digáis que en algún momento no habéis lamentado el día en el que dejasteis de…? Si te ha ocurrido algo así es por culpa de Aterriza como puedas, que gracias al genial Lloyd Bridges nos dio una lección magistral de lo malo que es volver a retomar viejos hábitos.

En Busca del Arca Perdida (1980)

La escena de presentación de Indiana Jones en En Busca del Arca perdida es de las mejores de la historia del cine pero el colofón que la sitúa en el Olimpo es la roca que se desprende detrás del aventurero. Que levante la mano el que no la recuerde.

El Imperio Contraataca (1981)

Seguramente no haga falta decir el por qué de la importancia de esta secuencia. Es el instante en el que Darth Vader le desvela al joven Luke que es su hijo. Un giro tan radical a la saga que a partir de ese instante los adictos a la familia Skywalker se convirtieron en legión. ¿O no?

E.T. El Extraterrestre (1982)

Primero fue la escena de E.T. El Extraterrestre y después el logo de Amblin Entertainment. Steven Spielberg pone todo su talento al servicio de uno de esos instantes mágicos que son historia del cine… junto a los acordes sinfónicos de un John Williams en estado de gracia.

Tron (1982)

Fue la primera película creada (prácticamente) por ordenador y como recuerdo de esa gesta, nos quedamos con la carrera de motos de luz que dejan una estela mortal a su paso. Y ya sabéis lo que ocurre cuando se cruzan dos… Es una de las escenas más emblemáticas de ese futuro por ordenador que nos acabó deparando el cine.

Regreso al Futuro (1985)

Centro comercial Twin Pines en 1985. Doc quiere enseñarle su máquina del tiempo a Marty y para que sepamos cómo va eso de ir y venir al pasado o al futuro, nada mejor que una demostración ante las cámaras. Esta escena, y las huellas de fuego de las ruedas, son ya parte de la historia del cine.

Parque Jurásico (1993)

Parque Jurásico es uno de los grandes hitos de la historia del cine y la secuencia en la que descubrimos a esos dinosaurios por ordenador es de los instantes más sublimes que se recuerdan. Y como viene ocurriendo con estos highlights de Steven Spielberg, siempre vienen respaldados por los compases de John Williams.

La Lista de Schindler (1993)

La cruda película de Steven Spielberg sobre el holocausto nos dejó un momento sublime cuando, entre todo el blanco y negro de la escena, aparece un abrigo rojo que pertenece a una niña de la que, más tarde, veremos su fatal destino. Un recurso que muchos consideraron facilón por parte de Spielberg pero que consiguió situarla como una de las escenas más icónicas de esta obra maestra.

Pulp Fiction (1994)

Qué decir de una de las escenas más recordadas de ese genio llamado Quentin Tarantino. Pulp Fiction nos mostró lo bien que bailaban Mia y Vincent en una noche que terminó como el Rosario de la Aurora. Pero este momento, desde luego, forma parte de la historia del cine. ¿O no?

Titanic (1997)

La película de James Cameron también nos dejó infinidad de escenas para el recuerdo aunque la más importante de todas es la que protagonizan Jack y Rose cuando se encaraman a la proa del Titanic. Esa sensación de libertad, de poder conquistarlo todo gracias a los acordes musicales del genial James Horner fueron de los instantes más emocionantes del drama.

El Sexto Sentido (1999)

Secuencia que ha pasado a la historia porque prácticamente nos desvelaba el secreto de la película pero, también, porque la llegada de internet transformó este instante tan importante en un meme. ¿Quién no ha dicho alguna vez, en tono de broma, aquello de «a veces veo muertos»?

Matrix (1999)

La película que marca el camino del cine en el nuevo siglo tiene también un rosario de escenas míticas a sus espaldas. Tal vez la de Neo en la azotea esquivando las balas sea una de las más recordadas con un tiempo bala que ha sido copiado por videojuegos hasta la saciedad.

Salvar al soldado Ryan (1999)

Nunca habíamos visto el desembarco de Normandía con tanta crudeza y realismo como Steven Spielberg nos lo enseñó en Salvar al soldado Ryan. Inspirado en grabaciones de la época y en algunas de las fotografías de Robert Capa (entre otros), es el testimonio más fiel que podemos recordar de aquella batalla decisiva que segó tantas vidas.

El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey (2003)

La trilogía de Peter Jackson se coronó con El Retorno del rey al ganar 11 Óscars y de todas las escenas que nos dejó, la carga de los Rohirrim en la batalla de Minas Tirith fue de las más espectaculares y épicas que se recuerdan, porque marcaba el destino de la Tierra Media. Todavía pone los pelos de punta.

El Caballero oscuro (2008)

Seguramente fue la secuencia que le dio el Óscar al mejor actor al malogrado Heath Ledger en su papel del Joker. La película de Christopher Nolan es la que marca el camino al cine de superhéroes actual y considerada por muchos como una auténtica obra maestra.

Vengadores: Endgame (2019)

La escena de los portales de Vengadores Endgame es, en sí misma, de las mejores de todo el universo cinematográfico de Marvel, pero su importancia también radica en que es el colofón final a más de 25 películas donde han aparecido héroes y villanos de todas las clases y colores. Los acordes de Alan Silvestri, además, vienen a resaltar una escena que es antológica para la historia del cine.

¡Sé el primero en comentar!