¿Por qué Spider-Man es propiedad de Sony y no de Marvel?

¿Por qué Spider-Man es propiedad de Sony y no de Marvel?

Drita

Muchas veces cuando nos referimos a Spider-Man, hacemos alusión a su dueña, Sony. Nos hemos acostumbrado a ello y todo aquel interesado en el mundillo conoce que los derechos del personaje, a diferencia de lo que podría imaginarse de primeras, no pertenecen a Marvel sino a la firma japonesa. Pero, ¿por qué? Si se trata de un superhéroes que forma parte de las historias del universo marveliano, ¿cómo es posible que Sony Pictures sea la propietaria de Peter Parker? Bien, es hora que demos un viaje atrás en el tiempo. Ponte cómodo.

Spider-Man, un personaje Marvel creado por Stan Lee

Los orígenes de Spider-Man son claros y no dan opción a ningún tipo de duda. El Hombre Araña fue creado por Stan Lee, junto a Steve Ditko, y apareció pro primera vez en el número 15 del cómic «Amazing Fantasy«, publicado el 10 de agosto de 1962. Peter Parker, la persona que se escondía tras la máscara, representaba mucho más de lo que imaginas: en los 60, lo habitual es que estos personajes tan jóvenes fueran secundario, compañeros del gran superhéroe (a lo Batman y Robin). Sin embargo, Spider-Man llevaba todo el peso encima. Él era el protagonista, un estudiante de secundaria huérfano, que vivía con su tía en Queens y que no contaba con ningún referente cercano para formarse como héroe. Tenía que hacerlo y aprender él solo.

Spider-Man

La acogida de Spider-Man fue tan buena con su aparición en «Amazing Fantasy» que no tardó en disfrutar de tu propia serie cómic, «The Amazing Spider-Man». Esta colección comenzó a publicarse en 1963 y llegó a convertirse en uno de los cómics estadounidenses con mayor número de publicaciones. El Hombre Araña fue un personaje más dentro del mundo Marvel, hasta tal punto que en el primer número de su colección aparecía en portada junto a Los Cuatro Fantásticos.

También dio el salto al cine por primera vez acunado por su compañía Marvel. En los 70,  Stan Lee lideró la iniciativa con la que Marvel Comics ofreció determinadas licencias para la realización de proyectos cinematográficos. De ahí salió una serie de TV de The Incredible Hulk y algún proyecto más aislado, incluyendo una película de Spider-Man, estrenada en 1977, sin embargo, pronto se comprobó que no era el momento de los superhéroes en el cine: la gente no estaba interesada en la taquilla y en este tipo de historias.

Y entonces apareció Sony Pictures

Los 80 fueron años duros. Cannon Films (hoy desaparecida) compró los derechos de Spider-Man a Marvel Comics con la condición de devolverlos si no estrenaban ninguna película antes de los 90. La compañía cayó en picado y tuvo que recurrir a la venta, siendo comprada por otro estudio que también quebró. El por entonces dueño de Cannon, Menahem Golan, montó una empresa nueva, 21st Century Films, y vendió los derechos de distribución del Hombre Araña por separado (TV, cine y video doméstico) a tres firmas.

Esto llevó a todo un culebrón de demandas entre Marvel, Menahem Golan y las empresas involucradas que fue un durísimo golpe financiero para la editorial de superhéroes. Tal es así que no le quedó otra que empezar a vender las licencias para cine de sus franquicias. Y ahí es cuando entra Sony Pictures. Esta ya tenía los derechos para su distribución en vídeo doméstico (cuando Golan repartió, la firma que compró esta rama fue Columbia Pictures, que era subsidiaria de Sony) y le interesaba hacer el pack completo.

Spider-man: Lejos de casa

Marvel estaba tan desesperada en 1998 que no solo le ofreció a Spider-Man: le puso en bandeja a Sony a todos los superhéroes que tenía disponibles (sí, de Iron Man a Black Panther pasando por Thor). Todo por solo 25 millones de dólares. Pero a la compañía no le interesaba el resto de personajes a los que no les veía valor ninguno –qué cosas-, por lo que solo se quedó con el hombre enmascarado por 10 millones de dólares. Según ha contado el por entonces ejecutivo de Sony Pictures, Yair Landau, en alguna que otra ocasión, cuando este llevó la oferta coral de personajes Marvel a sus superiores, estos dijeron: «A nadie le importa una mierda el resto de personajes. Vuelve y haz el trato solo por Spider-Man».

Sony Pictures empezó su propia carrera cinematográfica con el superhéroe, con muy buenos resultados al principio, pero que acabó en un auténtico fracasoThe Amazing Spider-Man, de 2012 -sobre estas líneas-, iba a formar parte de una trilogía, pero la segunda cinta funcionó tan mal que se canceló el proyecto.

Sony necesitaba desesperadamente ayuda para hacer esto rentable.

Hola, Disney

Sony y Disney decidieron entonces estrechar lazos: compartirían los derechos del personaje (siendo Sony la gran beneficiada, claro) a cambio de incluir a Spider-Man dentro del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) y conseguir así sacarle el partido que se merece al personaje. El trato permitía a Sony, además de ser distribuidora, tener control creativo en las películas del UCM donde Spider-Man sea el protagonista, mientras Disney también se convertía en distribuidora.

Con este nuevo planteamiento sobre la mesa, Tom Holland se hizo con el papel de Peter Parker y apareció por primera vez en Capitán América: Civil War. Después llegaría su propia cinta, Spider-Man: Homecoming, con muy buena cogida, así como su participación en Avengers: Infinity War y Avengers: Endgame. Habría que esperar poco para volver a comprobar que esto había sido muy buena idea con una genial secuela de Homecoming, titulada Spider-Man: Lejos de casa.

Ni qué decir tiene que todas han sido un auténtico boom en el cine y, claro, Disney, responsable en buena parte de esto gracias a Marvel Studios (que es suya) no podía dejar perder la oportunidad de sacarle más tajada al asunto. Intentó renegociar con Sony los derechos (la firma del ratón solo tiene el 5%) y el dinero que ponía cada una en la producción (que fuera 50/50), pero la empresa nipona se cerró en banda: rompieron el acuerdo y se anunció que Spider-Man saldría del UCM sin vuelta atrás, suponiendo el gran culebrón del pasado verano.

La cosa entonces se puso entonces demasiado fea para Disney: el Hombre Araña no es un personaje más dentro del UCM. Está llamado a ser en cierta manera el sucesor de Iron Man, un líder que sirva de referencia al nuevo público en la Fase 4. La cinta Lejos de casa se quedaba además inconclusa y provocaba que el gran entramado marveliano del cine sufriera una baja demasiado importante.

Spider-man

Así que aunque la puerta estaba 100% cerrada (o eso juró Sony), un mes más tarde hicieron las paces. Se saber, por fuentes cercanas, que se acordó que Marvel y Disney recibieran el 25% de las ganancias, y que Disney se quedara con sus derechos de comercialización, aportando eso sí menos dinero en la financiación de las películas. Como parte del trato, Spider-Man aparecería al menos en una futura película de Marvel Studios así como en el filme que cerrará la triología.

Lo que sigue quedando en el aire es el futuro del personaje más allá de eso. Actualmente las compañías continúan atando cabos (se decía que Disney había intentado comprarle los derechos a Sony por una cantidad ingente de dinero) porque la idea es que Spider-Man permanezca en el UCM mucho más tiempo y se pueda contar con él en otros proyectos futuros de Marvel Studios.

Sea como sea, seguro que llegan a un punto en común. No les queda más remedio a las dos partes.