¿Por qué Dune ocultó que tendría una segunda parte cuando se estrenó en 2021?

Dune

Solo hay que ver la primera parte de Dune para saber que la cinta tendrá una continuación. Sin embargo, no siempre fue así. Al menos de cara al público. Si haces un poco de memoria, recordarás que la cinta de Villeneuve se promocionó siempre como un film único, sin apellidos de «Parte 1» por ningún lado. No fue algo fruto de la casualidad. Estaba todo perfectamente orquestado y pensado para que así fuera. Y tiene una razón detrás, por supuesto.

Aviso: en este artículo se comentan algunos aspectos del final de la Parte 1. Imaginamos que si estás leyendo esto es más que probable que ya la hayas visto, pero por si acaso, te avisamos de ello.

Dune, una obra difícil de abarcar en una sola cinta

Si has leído el libro de Frank Herbert, seguro que te resultó fácil identificar que el tráiler que promocionaba la primera película solo tenía momentos de la primera mitad del libro. Aún así Warner jugó bastante al despiste con mucho contenido de Chani -a la que realmente no vemos hasta casi el final del filme- y algún que otro momento que podría hacer creer, muy especialmente a los que no conocen la historia, que la propuesta de Villeneuve iba a ser cosa de una sola película y listo.

Una vez vista, es fácil entender que nunca se planteó así. El director, fan incondicional de la obra de Herbert, siempre ideó Dune como una propuesta cinematográfica de al menos dos partes -sabemos que la final, si nada se tuerce, serán tres para abarcar también El Mesías-, algo con bastante más lógica si se tiene en cuenta al complejidad de la trama y la de cosas que ocurren en ella.

A pesar de esto, Warner se encargó de que nadie lo tuviera claro cuando la Parte 1 planeaba su llegada a los cines en 2021. ¿Por qué esta estrategia¿ ¿qué escondía la productora?

Una estrategia de marketing para garantizar el éxito

Todo el material de marketing (avances en vídeo, cartelera e incluso artículos en prensa) que rodeó a la primera película fue simplificado como Dune. Nada podía hacer pensar que estábamos ante una franquicia, aunque el plan estaba más que claro para Denis Villeneuve, que siempre ideó este gran proyecto cinematográfico como algo de, al menos, dos partes, para poder contar todo con el detalle que requería.

Dune trailer

Y a ese despiste jugó precisamente Warner, que igualmente tendría que ver que el lanzamiento tenía éxito suficiente como para poner dinero para la segunda parte, claro. Como explican en Screenrant, esto reduce la presión de que una película necesite tener éxito entre el público sí o sí y elimina el factor de que este sepa que los realizadores tienen la intención de hacer una secuela. De esta manera, aunque todavía existía la necesidad de que Dune: Parte Uno tuviera éxito financiero para poder dar luz verde a una secuela, Warner Bros. permitió que la intriga sobre el alcance de la narración fuera el centro de la estrategia de promoción, no dejando nunca claro qué planes futuros existían.

Para algunos puede parecer una tontería, pero parece que esta decisión está basada en experiencias con franquicias anteriores en las que precisamente dejar saber que existiría una secuela hizo que el hype por la primera parte se desinflara y repercutiera directamente en la segunda. El citado medio estadounidense pone de ejemplo Leal (Allegiant en EEUU), una adaptación de la primera parte del libro final y la última película de la franquicia Divergente debido a sus malos resultados de taquilla -y que llevaron a la cancelación de la segunda parte, Ascendente. La saga de Los Juegos del Hambre también sufrió el hastío de los espectadores, que llegaron cansados (y en menos cantidad) a la segunda entrega tras esperar tanto tiempo a su estreno -fue la cinta menos vista de toda la saga.

No siempre ocurre así, claro. Hay algunas apuestas que son caballo ganador sí o sí, especialmente si existe una saga literaria que es todo un fenómeno de masas y más entre niños y adolescentes, como es el caso de Harry Potter -cuya segunda película tuvo aún más éxito que la primera- pero, como apuntamos, parecen ser excepciones.

Así que si no recordabas haber visto nunca el anuncio de una «Parte 1» de Dune, no es que tengas mala memoria: se trató siempre de una pura estrategia comercial con la que Warner intentó condicionarte.