Este era el triste final de ‘El Camino’ que originalmente se ideó (y nunca vio la luz)

El Camino: Una película de Breaking Bad se estrenó hace una semana en Netflix y desde entonces se han publicado todo tipo de artículos opinando sobre la película. Lo que quizás no has leído todavía es sobre su final alternativo: sí, ese que ideó su director pero que finalmente decidió desechar. Te lo contamos porque era muy diferente al que has visto en la TV.

Atención: este artículo contiene spoilers sobre la película de El Camino de Netflix. Sigue leyendo solo bajo tu responsabilidad.

El final alternativo de El Camino

La opinión de El Camino: Una película de Breaking Bad -de ahora en adelante El Camino– resulta casi unánime a estas alturas: se trata más bien de un capítulo extendido, no especialmente necesario, pero que ha servido para recordar la maravillosa esencia de Breaking Bad y de paso, claro, cerrar la trama de un personaje querido por todos y que merecía ser feliz. Porque sí: si algo caracteriza el final de El Camino es que se trata de un cierre bonito y feliz, que ofrece a Jesse Pinkman esa oportunidad de empezar otra vez de nuevo.

El Camino

Sin embargo las cosas no iban a ser tan bonita en un principio. Lo ha confesado su propio creador, Vince Gilligan, quien ha desvelado a Entertainment Weekly que el desenlace que ideó para Jesse era mucho más oscuro y triste que el que hemos visto en la pequeña pantalla. Lee y alucina:

No llegué muy lejos en esta dirección, pero probablemente iba a haber una mujer joven que necesitara ayuda. [Jesse] estaría escondido en la frontera canadiense y esta mujer trabajaría en un motel como ama de llaves o algo así. [Él] se vería envuelto en la tarea de salvarla, sabiendo muy bien que va a sufrir por ello, que lo atraparían, pero lo hacía de todos modos. Y la última escena sería quizás con él en una celda en la cárcel, pero en paz por primera vez desde que comenzó la película. Creo que iba a incluir la circunstancia de que no podía dormir. No podría dormir ni una sola noche durante una semana más desde que escapó. La policía lo estaba buscando y él estaba demasiado obsesionado y tenía demasiada adrenalina. Y al final, él está en una celda en la cárcel e irónicamente puede quedarse dormido como un bebé. Y pensé, «¡oh!, eso sería genial».

¿Por qué nunca vio la luz este final? Pues por la opinión (y presión) del entorno del director. Según cuenta, pidió consejo a su pareja, a Peter Gould (productor ejecutivo de Breaking Bad y cocreador de Better Call Saul y a los guionistas de su equipo, y todos se mostraron contrarios a esta idea. «¡No puedes tener a Jesse de vuelta en una celda al final de la película! ¡La gente te va a condenar!», le dijeron al director. «Me alegro de haberles escuchado. […] Me alegra haber terminado haciéndolo como lo hice «, confiesa Gilligan.

Lo cierto es que un final así habría supuesto todo un chasco para los fans, que en cierta manera vieron esta película confiando que Pinkman finalmente disfrutaría de la vida que nunca ha tenido, aunque seguro que también habría seguidores que se mostrarían conformes -sin duda se acercaba más al sabor agridulce del final de nuestro propio y querido protagonista, Walter White.

Jesse Pinkman

También se consideró añadir un pequeño detalle final que igualmente no llegó a grabarse: el de desvelar qué pone en la carta que Jesse entrega a Ed antes de cruzar la frontera. En el final emitido en Netflix se ve que se trata de un sobre dirigido a Brock Cantillo, hijo de Andrea Cantillo, la última novia que tuvo Jesse y que murió a manos de Todd. La idea es que mientras el protagonista conducía por los blancos parajes una voz en off relatara el contenido de la carta -escrito por Vince Gilligan antes incluso de empezar con el guión de la película. Sin embargo, nunca se hizo, dejando a la imaginación del espectador las palabras que Jesse le diría a Brock.

¿Con qué final te quedas tú? ¿estás conforme con lo que has visto en El Camino?