Ki Cordless Kitchen quiere que te olvides de los cables en la cocina

La carga inalámbrica empezó siendo una carga por conveniencia, aportaba comodidad aunque los tiempos no eran mejores que con el clásico cargador por cable. Ahora todo ese va cambiando y nuevas tecnologías permiten velocidades mayores. Por eso, llevar esa idea a otros escenarios resulta interesante. El estándar Ki Cordless Kitchen pretende que te liberes de los cables en los pequeños electrodomésticos de la cocina.

Una cocina con electrodomésticos sin cables

Electrodomesticos sin cables

La carga inalámbrica es a día de hoy una de las tecnologías más valoradas por el usuario en casi cualquier dispositivo. Poder cargar teléfonos, auriculares u otros gadgets sin necesidad de andar conectando o desconectando cables es muy cómodo. De ahí que cuando no se tiene la opción se eche tanto en falta.

Pues bien, con todo esto, la Wireless Power Consortium quiere que el próximo sitio y los próximos dispositivos que se aprovechen de esta opción de carga inalámbrica sean la cocina y los pequeños electrodomésticos.

Ki Cordless Kitchen es el nombre del estándar de carga inalámbrica para la cocina. En desarrollo desde 2013, ya prácticamente está finalizado y hay datos interesantes como la potencia máxima que ofrecerá (2.200 W). Para pequeños electrodomésticos como batidoras, cafeteras, microondas, etc., es más que suficiente. Para el resto, los que consumen mucho más, tendrás que seguir conectándolos a la red eléctrica vía cable como hasta ahora.

¿Qué ventajas aportaría esto más allá de no tener un cable de por medio? Pues como dicen desde la propia Wireless Power Consortium, las ventajas del nuevo estándar se resumen en cuatro puntos:

  • Mayor eficiencia del espacio: al permitir usar los dispositivos en distintas zonas se puede cocinar más cómodamente y rápido al no perder tiempo conectando y desconectado.
  • Comunicación inteligente entre dispositivos: ideal para control, intercambio de información, etc.
  • Conveniencia: los transmisores se podrían integrar en cualquier material de mesa o encimara no metálico. Además, luego se podrían usar como zonas para comer o realizar otras actividades.
  • Diseño: se mejoraría el diseño de las cocinas y cómo se optimiza el espacio en ellas.

¿Y cómo funcionaría Ki Cordless Kitchen? Pues del mismo modo que el propio estándar Qi. Es decir, se necesita una base que permitirá que cuando el dispositivo se coloque sobre ella permita recibir energía para hacerlo funcionar.

Estas bases estarían integradas en las mesas y encimeras de la propia cocina. Por lo que, de cara a su implementación futura habría que pensar cambiar las actuales que tengamos o adaptar algunas zonas como ahora se hace, por ejemplo, con los escritorios y las zonas para cargar el teléfono y similares.

Además, otra de las ventajas de esta nueva tecnología o estándar es que tendría más usos posibles gracias a la comunicación que se haría vía NFC entre los diferentes dispositivos. Un ejemplo, controlar la temperatura máxima a la hora de calentar una sartén.

Con múltiples compañías implicadas, lo que sí esperamos es que todas las marcas cumplan un único estándar. Si es así, las ventajas que daría el no tener que depender de conectar y desconectar cables mientras cocinamos, etc. serían muchísimas e importantes.