Si te vas a dedicar en serio al podcasting, la Rodecaster Pro se está convirtiendo en un gadget casi imprescindible

Si te vas a dedicar a grabar podcast de forma seria y, sobre todo, continuada, una de las mejores inversiones es una interfaz de audio. Si, además, quieres hacer podcasts donde participen otras personas, la Rodecaster Pro es una de las mejores opciones. Y viendo cómo actualizan su software, más aún.

Rodecaster Pro, el complemento ideal para el podcaster avanzado

Rodecaster Pro

La Rodecaster Pro no es ni mucho menos un producto nuevo, el fabricante la lanzó hace algunos meses y ya hay muchos usuarios que la usan en su día a día. Aún así, si vuelve a ser noticia es por cómo Rode está comprometida con el producto y su base de usuarios.

Cuando se presentó la Rodecaster Pro ya había motivos de sobra para apostar por ella. Una interfaz de sonido con conexión USB al ordenador que permitía usar hasta cuatro fuentes de sonido mediante conexiones XLR, también emparejamiento Bluetooth o entrada de línea para poder grabar llamadas vía conversación telefónica o cualquier otra aplicación VoIP, salida para monitores, controles independientes y pad para la reproducción de sonidos predefinidos por el usuario.

De ese modo, no sólo se mejoraba la calidad del sonido capturado, también se facilitaba el trabajo de edición posterior si no querías complicarte añadiendo efectos, etc. Pues bien, se acaba de lanzar la versión 2.0 de su firmware y el producto de Rode mejora aún más. Gracias a esta actualización, además de corregir algunos pequeños problemas, han mejorado lo que ya funcionaba y daba valor además de añadir otras novedades.

  • Ahora tenemos un modo de transferencia de podcast que permite importar el contenido de una tarjeta SD al ordenador si el tedioso proceso anterior que obligaba a sacarla y colocarla en un lector. Acceder a los ajustes, activas el nuevo modo y la interfaz se podría decir que se convierte en un lector de tarjetas.
  • En la pantalla ahora se puede ver qué pad de sonido se está reproduciendo actualmente y el tiempo que le queda. Información útil para todo tipo de grabaciones y en especial si se hacen eventos en directo.
  • También, a través de dicho icono y pantalla, se puede acceder a la configuración del panel de sonido sin tener que recurrir a la aplicación complementaria.
  • Hay nuevo modo “Pausa”, que permite parar la reproducción de un sonido presionando el botón. El Pad se pone a parpadear y no cesa hasta que se vuelva a presionar y acabe la reproducción. Si lo quieres parar por completo, lo mantienes pulsado y listo.
  • Se pueden almacenar hasta 8 bancos de sonido, haciendo un total de 64 sonidos disponibles a través de los pad.
  • Se han mejorado los controles para transmisiones en vivo, permitiendo deshabitar la perilla de control de nivel de salida principal. También silenciar las salidas del monitor de forma automática cuando los faders están abiertos.
  • Otra opción útil es la posibilidad de hablar con alguien que tengamos a través de una llamada sin que el contenido se grabe o vaya a las salidas del monitor.

Con todo esto, Rodecaster Pro Companion también se actualiza (puedes descargarla aquí) para ir a la par con el firmware. Aunque lo más destacado es que han añadido la opción de guardar Shows, esta opción permite hacer una instantánea de la configuración, sonido y todo lo demás que hayas hecho previamente.

Estas configuraciones se pueden guardar en el ordenador para tenerlas a salvo para cuando se necesiten, para alternar según el podcast que se vaya a grabar, etc.

Como decimos, la Rodecaster Pro no es un dispositivo para cualquier podcaster. Es más, en muchos casos una interfaz como las de Focusrite puede ser suficiente, o incluso un micrófono con conexión USB para facilitar su uso con el ordenador. Pero si te vas a dedicar de forma seria, si quieres la máxima versatilidad y opciones para el nivel de tus producciones aumente, junto a buenos micrófonos, esta Rodecaster Pro puede suponer una gran ayuda. Y ojo, no es tan cara viendo cómo evoluciona, 525 euros cuesta en Amazon.