Una foto cada 30 segundos durante 30 años: así funciona el timelapse definitivo

Una foto cada 30 segundos durante 30 años: así funciona el timelapse definitivo

Carlos Martínez

Joseph DiGiovanna tiene una meta en la vida: fotografiar el skyline de Manhattan durante 30 años. Por ahora lo lleva haciendo durante 4 años, así que le quedan 26 años por delante para completarlo. ¿Una pesadilla? No si eres muy meticuloso y planificas todo con mecanismos y un flujo de trabajo automatizado.

Fotografiando Nueva York sin parar

Todo comienza en Instagram. Su cuenta nyc_timelapse publicaba un vídeo de 15 segundos en el que se podía ver fragmentos del atardecer y el amanecer de Nueva York, y cuando Instagram aumentó el límite de tiempo para los vídeos, decidió publicar el día al completo. El éxito crecía, hasta que un usuario le escribió el siguiente comentario: “¡ese fue el día en el adopté a mi perro!”.

Dicho comentario le hizo replantear tu hobby, y decidió comenzar un proyecto con el que pudieras ver el amanecer o el atardecer de un día cualquiera, del día que quisieras. “Imagina poder ver cómo el sol de marchaba el día que perdiste a un ser querido”. ¿La meta? Hacerlo durante 30 años sin interrupción, algo que serviría también como tributo en recuerdo a su padre.

Una foto cada 30 segundos

Después de muchas pruebas y experimentos, DiGiovanna decidió que el intervalo perfecto entre cada instantánea sería de 30 segundos, ya que por un lado le permite obtener transiciones muy vistosas y con muchísimo contenido, mientras que por otro lado le permite optimizar el número de fotografías, ya que ni cuenta con discos duros ilimitados ni con dinero infinito.

Para que te hagas una idea, la cámara realiza un total de 2880 fotografías al día, o lo que es lo mismo, consume un total de 16 TB al año, una cantidad que se duplica si tenemos en cuenta la copia de seguridad que realiza de su trabajo. Esto le obliga a utilizar sistemas NAS con varias unidades HDD para poder almacenar todo sin problemas.

¿Cómo se puede fotografiar cada 30 segundos y que todo salga perfecto?

Aunque el trabajo de edición sigue siendo un proceso manual donde DiGiovanna echa muchísimas horas y exprime todo su talento, previamente ha debido de capturar las imágenes perfectamente y sin opción al error. Tras muchas pruebas con GoPro y una Canon 5D Mark II, el material que actualmente realiza el trabajo es una Sony A7 S controlada remotamente por una placa Arduino que le envía la orden de disparo a través de un LED infrarrojo.

El Arduino se encarga de enviar la señal cada 30 segundos, y la fotografía viaja desde la cámara hasta un MacBook Pro que lleva funcionando sin parar los últimos 4 años, donde el software Capture One se encarga del resto con la ayuda de un script.

Como podrás comprobar, los resultados son espectaculares, pero no podrás negar que el trabajo que hay detrás es increíble. ¿Lo más sorprendente? DiGiovanna parece estar interesado en seguir ampliando su proyecto, y estaría dispuesto no sólo a aumentar el tiempo de captura en más años, sino de añadir nuevos puntos de vista de la ciudad. Estamos deseando verlo.