Vendió un riñón para comprarse un iPhone 4 y ahora está incapacitado

Vendió un riñón para comprarse un iPhone 4 y ahora está incapacitado

Escrito por Carlos Martínez

Corría el año 2011, y en el colegio de Xiao Wang había dos clases de alumnos, los que tenían un iPhone 4 y los que no. Wang venía de una familia muy humilde, por lo que acceder al teléfono de Apple era una idea completamente imposible, pero el chico quería ser como el resto de sus compañeros, así que decidió cometer uno de los peores errores de su vida.

Un iPhone por un riñón

Vender riñon para comprar iphone

Poseer el iPhone del momento era símbolo de estatus, y si eras uno de los que podía tener en su mano un iPhone 4 mientras paseaba por los pasillos, directamente eras superior al resto. Esta situación llegó a generar problemas entre los alumnos, ya que aquellos con el dispositivo en su poder pasaban a ser inmediatamente más importante que el resto.

Debido a esta situación, Xiao Wang quiso dar el salto al lado privilegiado, y para ello estaba dispuesto a hacer lo que hiciera falta. Con 17 años a sus espaldas, cualquier reclamo relacionado con dinero llamaba su atención, pero fue un descubrimiento el que terminó marcando su camino. El joven descubrió que el cuerpo humano puede seguir haciendo vida normal con un solo riñón, así que decidió buscar algún sitio en el que pudiera vender uno para así ganar algo de dinero y poder optar al iPhone 4.

Lamentablemente en China existen este tipo de opciones, así que nuestro protagonista no tardó demasiado en encontrar un lugar. El problema estuvo en las condiciones sanitarias que ofrecía ese supuesto hospital, un centro médico de dudosa autenticidad que le ofreció 22.000 yuanes por su riñón (unos 2.800 euros) tras una operación que le traería serios problemas.

Incapacitado de por vida

Wang consiguió su meta. Con el dinero recibido por vender su rñón pudo comprarse su ansiado iPhone 4, pero el precio fue más alto del que nunca pudo esperar. Debido a las condiciones de la sala de operaciones, las heridas de la operación se infectaron, algo que en un principio prefirió ocultar a sus padres, hasta que su cuerpo dijo basta, ya que la infección acabó afectando al riñón sano que le quedaba.

Debido a estas complicaciones, con 24 años está incapacitado en una cama debido al sistema de diálisis al que debe de estar conectado de por vida. Su familia peleó para recibir una recompensa por las negligencias sufridas en el hospital, y aunque lo consiguieron, nada de eso ha servido para solucionar la vida de Xiao Wang.