Qualcomm quiere que China bloquee las ventas de los iPhone XS y XR

La guerra de patentes entre Apple y Qualcomm sigue a pleno rendimiento. Según podemos leer en The Financial Times, el fabricante de chipsets ha presentado una solicitud de bloqueo de ventas de Apple en China, con la idea de que los de California no tengan la autorización necesaria para vender sus nuevos iPhone XS, iPhone XS Max y iPhone XR.

¿Ha plagiado Apple a Qualcomm?

Qualcomm bloqueo iPhone

Qualcomm va a por todas. Tras conseguir recientemente la prohibición de venta de los iPhone 6S, iPhone 6S Plus, iPhone 7, iPhone 7 Plus, iPhone 8, iPhone 8 Plus e iPhone X, el fabricante va a ahora a por los modelos más altos de la gama de Apple. La razón no es otra que la decisión del Tribunal Popular Intermedio de Fuzhou de entender que Apple había infringido dos patentes pertenecientes a Qualcomm relacionadas con la gestión de aplicaciones y el redimensionado de fotos.

Esta resolución permitió cancelar la venta de los modelos anteriormente citados, así que Qualcomm está volviendo a apretar las tuercas para conseguir el bloqueo total de todos los modelos del catálogo de Apple. Pero en Cupertino no se iban a quedar con los brazos cruzados. Tenían un As bajo la manga, ya que, según ellos, iOS 12 no infringe ninguna de las patentes, y como todos esos modelos corren dicha versión del sistema, ha ignorado la orden judicial y ha seguido vendiendo teléfonos con la última versión del sistema operativo como si no pasara nada.

Una sentencia sin fallo judicial

Qualcomm bloqueo iPhone

El problema de esta situación es que, sin un fallo judicial, por ahora no se puede decir que Apple se haya saltado alguna de las patentes de Qualcomm. Por otro lado, la prohibición de las ventas, aunque caldea aún más la situación, servirá para que ambas partes puedan sentarse y logren llegar a un acuerdo final, algo que por ahora no parece que vaya a ocurrir, ya que desde un principio se han estado pasando la pelota de una a otra.

Todo comenzó cuando Apple acusó a Qualcomm de abusar de su posición en el mercado de procesadores para aumentar las tasas de royalties, algo que tanto los gobiernos de Estados Unidos como Corea del Sur han acabado confirmando, tras declarar que Qualcomm se comportó de manera monopólica sobrecargando a los fabricantes de dispositivos. Así que este último no debería de confiarse demasiado, ya que ya ha dejado varias batallas perdidas a su paso.