Amazfit T-Rex: Un dinosaurio inofensivo con batería interminable

Amazfit T-Rex: Un dinosaurio inofensivo con batería interminable

Carlos Martínez

He podido probar el Amazfit T-Rex, un smartwatch que presume de ofrecer un cuerpo resistente con una larga lista de certificaciones militares que le dan un aspecto rugerizado bastante llamativo a primera vista. Pero, ¿qué tal se comporta? Te lo voy a contar en este análisis.

Un musculitos con demasiadas medallas

Amazfit T-Rex

Cuando ves las imágenes oficiales y la carta de presentación, intuyes que la idea de Amazfit con este T-Rex es la de ofrecer un reloj extremadamente resistente con el que sobrevivir la peor de las guerras. Pues bien, una vez que sacas el reloj de la caja sientes algo completamente diferente a lo que estabas esperando, y es que este smartwatch es bastante ligero.

Mi primera idea era la de encontrar un reloj prieto y resistente que se sintiera relativamente pesado y diera sensación de robustez. Pero nada más lejos de la realidad, ya que el dispositivo es muy ligero, de toque plasticoso en la parte posterior y con la sensación de sentirse hueco. Básicamente esperaba encontrarme con algo similar a los G-Shock de CASIO, conocidos por su excelente construcción, pero la sensación fue más bien otra.

Esto no quiere decir que el reloj tenga mal aspecto. Al contrario. Su diseño es bastante pintón y resultón, y suele atraer miradas, pero no deja de ser un trampantojo de algo que no es exactamente lo que se siente al llevarlo puesto. Pero una cosa son las sensaciones al llevarlo, y otra las pruebas de campo. Y nada mejor para probar su resistencia que tirarlo directamente al suelo. Y sí, este T-Rex es duro de pelar, ya que ni se ha inmutado de los continuos golpes que se ha llevado al estamparlo contra el suelo. Su caja resiste estóicamente los impactos, y más allá de los rasguños y arañazos que aparezcan por cuestiones evidentes, su cristal Gorilla Glass 3 y el cuerpo han permanecido intactos en todo momento.

¿Problemas con el agua?

Amazfit T-Rex

Hemos leído mucho al respecto sobre la supuesta resistencia al agua del T-Rex, así que no nos quedaba otra que someterlo a pruebas para comprobar exactamente qué tal se comporta al mojarlo. Pues bien, debemos de decir que no nos hemos encontrado con ningún problema hasta ahora, ya que tanto tras meterlo durante varias horas en el congelador y dejarlo otras tantas a más de dos metros de profundidad en una piscina, el reloj ha seguido funcionando correctamente.

Amazfit T-Rex

Este artículo se actualizará en el futuro si nos topamos con algún problema que surja en el futuro, pero de momento lo único que podemos decir es que el reloj sigue funcionando como el primer día tras aplicarte todo tipo de maltratos.

Amazfit T-Rex

Funciones inteligentes limitadas

Es posible que cuando piensas en un smartwatch estés imaginando un reloj con el que poder estar conectado a tu teléfono e interactuar con él sin necesidad de sacarlo del bolsillo. Este Amazfit T-Rex obviamente se comunica con tu teléfono, y mostrará las notificaciones que recibas, pero todo queda absolutamente limitado, ya que no podremos interactuar más allá de leer parte de la información recibida.

Por ejemplo, si recibimos un mensaje de audio a través de WhatsApp u otra aplicación de mensajería, no podremos escuchar ese audio por el reloj. Esa es quizás una función muy concreta, pero el problema es que tampoco podremos leer mensajes demasiado extensos, y ni tan siquiera responderlos desde el reloj. Todo queda limitado a una pequeña previsualización que te obligará volver a coger el teléfono para enterarte de todo.

Las funciones que ofrece el sistema de este T-Rex son muy similares, por no decir idénticas, a las de una Xiaomi Mi Band 5, por lo que su propuesta es básicamente la de ofrecer una pantalla de grandes dimensiones con la que poder navegar cómodamente por las opciones. Por lo demás, no hay mucho más que no puedas tener con una pulsera de 30 euros, y ese es un gran problema para este reloj si no buscas un dispositivo que aguante una caída por un precipicio.

Cómodo de usar

Amazfit T-Rex

Gracias a los cuatro botones que incluye (dos a cada lado), navegar por los menús es bastante sencillo. De hecho, es bastante cómodo, y el click de los mismos es firme y agradable, sintiendo en todo momento que estamos pulsando cada uno de los botones. La comodidad también se ve beneficiada por la correa, la cual es de una goma extremadamente flexible y muy resistente a tirones y apretones. Puede que el material no sea el más transpirable de mundo,  es especialmente adecuada para practicar actividades deportivas, ya que mantiene fresca la muñeca y es tremendamente fácil de limpiar bajo un chorro de agua.

El problema está en que la correa hace uso de unos pasadores muy concretos, basados en tornillos de cabeza hexagonal que no son lo más prácticos para manipular. Puede que conociendo la resistencia de la correa, la idea de cambiarla sea remota, pero teniendo en cuenta que los usuarios suelen buscar personalización en este tipo de dispositivos, el T-Rex no es un modelo apropiado para ello.

Batería interminable

Pero si hay un detalle que debemos de mencionar especialmente, es el relacionado con su batería. Para que lo entiendas rápido, vas a poder llevar puesto este reloj durante un mes sin preocuparte por cargarlo. Obviamente si vas a salir mucho a hacer ejercicio y usar la conexión GPS durante largas sesiones, la autonomía se reducirá drásticamente, pero con un par de días de ejercicio a la semana, vas a llegar a los 20 días de autonomía sin problema.

Este es el aspecto que más nos ha gustado del T-Rex. Un reloj que se siente como un reloj de los de siempre en términos de autonomía, y es que no tendrás que estar pendiente de cargarlo todos los días.

¿Merece la pena comprar este Amazfit T-Rex?

Estamos ante un reloj que ofrece un precio fantástico para lo que ofrece, ya que por los 119 euros por los que se puede encontrar es una opción muy a tener en cuenta. Sin embargo, hay que tener muy claro que su carta de presentación resistente y con sello militar podría no ser la que presume de tener. Es cierto que aguanta golpes y es resistente al agua, pero otros productos con certificaciones militares cuentan con otro tipo de acabados que sí se sienten como productos 100% rugerizados.

De todas formas, dejando al lado el tema de las certificaciones (al final, el reloj aguanta golpes y agua, y con eso posiblemente te conformes de sobra), analizando el aspecto smartwatch no nos ofrece nada especial que no pueda ofrecernos una simple smartband, así que si buscas un reloj inteligente con funciones bastante avanzadas, este no es tu producto. Si por el contrario no quieres demasiadas complicaciones, y te conformas con un equipo con el que llevar medianamente tu actividad deportiva, este Amazfit T-Rex es la opción más interesante con la que poder usarlo en cualquier tipo de condición.

 

 

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