Samsung Galaxy Watch 4: el smartwatch que (casi) todos querrían tener

El mercado de los smartwatches cada vez es más amplio. Una de las compañías que más dispositivos lleva a los usuarios es sin duda Samsung, con un catálogo bastante amplio a sus espaldas. Precisamente, a la par del lanzamiento de sus nuevos teléfonos plegables también llegó una renovación de sus relojes inteligentes. Hoy quiero hablarte en particular del Samsung Galaxy Watch 4. He estado probándolo durante las últimas semanas y hoy quiero contarte mi experiencia con él.

Samsung Galaxy Watch 4, análisis en vídeo:

Diseño elegante y bien acabado

Como siempre suelo hacer en mis análisis, me gustaría comenzar hablándote del aspecto físico de este nuevo reloj de Samsung. Pero antes, déjame que te haga una pequeña aclaración.

El Galaxy Watch 4 está disponible en dos tamaños de corona: 40 mm y 44 mm. Algo que no solamente repercute en lo grande o pequeño que se haga en tu muñeca, sino también en la experiencia a la hora de usarlo y, sobre todo, en la autonomía. Además, podremos comprarlo en 4 colores diferentes: negro, plateado, oro rosa y verde. Y también, tendremos la posibilidad de elegir entre la versión Bluetooth o con conectividad LTE. En concreto, el modelo exacto que yo he estado probando es el Galaxy Watch 4 de 44 mm, en color verde y con el módulo de conectividad LTE.

Dicho esto, ahora es el momento de que te cuente algunos detalles sobre el diseño que me han llamado la atención. La caja de este reloj inteligente está fabricada en aluminio blindado, y la curvatura que hace hasta el cierre encaja a la perfección con su correa. Una cinta que está fabrica en un material gomoso muy sedoso y agradable al tacto. Además, el cierre de esta me parece muy acertado sin ser el típico cierre de reloj de toda la vida. Por supuesto, las pulseras tienen un tamaño estándar, por lo que podremos cambiarlas por cualquiera de las que ofrece Samsung o, incluso, por otros modelos.

La pantalla, en este modelo, es un panel de 1,36″ con tecnología superAMOLED que se ve increíblemente bien en cualquier situación, con colores vivos y negros profundos. Y gran parte de la culpa la tiene que posea brillo automático, que hace que la luminosidad de esta se adapte bien a todo. Aunque, por supuesto, podremos configurarlo para que mantenga siempre el brillo si así lo queremos.

Algo que me gusta pero que, a la vez, me preocupa un poco son los biseles. Es cierto que el acabado de estos está muy bien rematado, dando la sensación de un muy buen reloj. Pero, las preocupaciones me surgen cuando pienso que realmente este modelo está pensado para ser un reloj deportivo. Una situación en la que es fácil que reciba algún tipo de golpe y que, por lo tanto, este se lo lleve directamente la pantalla, con el riesgo que esto significa. Para paliar un poco esto, y darle mayor seguridad, Samsung lo ha dotado con la protección Corning Gorilla Glass DX.

En el lateral de la esfera nos encontramos 2 botones. El primero, además, cuenta con una pequeña línea roja a su alrededor para diferenciarlo a simple vista. Este botón, en concreto, tendrá varias funcionalidades:

  • Con un sólo toque nos permitirá volver a la pantalla de inicio.
  • Con una doble pulsación podremos abrir una app en concreto que nosotros configuremos entre casi todas sus funcionalidades.
  • Al dejarlo pulsado durante unos segundos invocaremos al asistente de Samsung: Bixby. Y, aunque este sea útil para ciertas cosas, quizás habría estado bien que este fabricante hubiera permitido poder configurar otros asistentes si así lo deseásemos.

Luego, en el caso del segundo botón, este también tendrá varias posibilidades según cómo lo usemos:

  • Con una sola pulsación esta volverá a la pantalla anterior. No al inicio, sino que actuaría como un botón de “retroceso”.
  • Si mantenemos presionado lanzaremos automáticamente el sistema de pago Samsung Pay. Porque, como ya te podrás imaginar, este reloj inteligente posee NFC.

A lo largo de su cuerpo también podremos darnos cuenta, si nos fijamos en los detalles, que tiene varios orificios a su alrededor. Esto es porque dispone tanto de micrófonos como de altavoz. Lo que significa que podremos responder llamadas e, incluso, hablar a través de él ya sea por teléfono o para interactuar con el propio asistente. Algo que personalmente agradezco y que a mi me ha funcionado muy bien en todos los sentidos.

Para ir finalizando con este apartado del diseño, si le damos la vuelta nos encontramos a simple vista con todo el conjunto de sensores de los que este dispone. Además de ser esta la base de carga junto al cargador magnético que le acompaña al adquirirlo. Este sistema de carga me ha gustado mucho, más que los que necesitan de unir los puntos o encajar el reloj. Aunque, si es cierto que habría agradecido un poco más de fuerza en la base magnética.

Personalmente puedo decirte que, en este apartado del aspecto físico y el diseño, este reloj de Samsung es de los que más me ha gustado hasta el momento. Me parece que cuidan mucho las líneas, todos los detalles están muy bien rematados y me da la sensación de ser un reloj elegante sin perder las posibilidades deportivas que ahora veremos.

Rendimiento a la altura de los mejores

Ahora me gustaría pasar a contarte más detalles sobre cómo es la experiencia a la hora de usar este smartwatch en el día a día. Aunque, al contrario que suelo hacer siempre, en este caso me gustaría hablarte de algunas de sus características internas para que entiendas bien mi experiencia. Este reloj cuenta con:

  • Procesador Samsung Exynos W920. Un procesador de 5 nm con un rendimiento espectacular.
  • 1,5 GB de memoria RAM.
  • 16 GB de almacenamiento.
  • GPS
  • Protección IP68 contra agua y polvo. Podremos sumergirlo sin problema alguno.

Además, hablando de los sensores que veíamos en la parte de abajo, este equipo dispone de un sensor BioActive, además de otro conjunto de sensores más que le permiten medir:

  • Frecuencia cardíaca de forma contínua
  • Saturación de oxígeno en sangre
  • Presión arterial
  • Hacer un electrocardiograma
  • Índice de masa corporal. Esto, en concreto, lo hace gracias al nuevo sensor BIA que incorpora. Para hacerlo, tendremos que colocar los dedos anular e índice encima de los botones, separar los brazos del cuerpo y quedarnos quietos
  • Medición del sueño. Acompañado de una nueva función para la detección de ronquidos y medición continúa del SpO2
  • Estrés
  • Seguimiento de las actividades deportivas mucho más precisa

Dicho esto, déjame que te cuente un poco sobre qué y cómo podemos usar este reloj inteligente. Como cualquier otro modelo del mercado, interactuaremos con él a través de gestos y toques en la pantalla:

  • Si hacemos swipe desde la parte superior de la pantalla llegaremos a los accesos rápidos. Entre ellos encontramos diferentes funciones como el always on display (pantalla siempre encendida), poner en silencio el reloj, el brillo, el modo no molestar, la linterna y alguna que otra característica más. Además, en la parte superior de esta pantalla tenemos una vista rápida de la batería restante y de si el reloj está conectado con el teléfono.
  • Deslizando desde la parte inferior llegaremos a un acceso a todas las apps instaladas.
  • Por el contrario, si deslizamos hacia la parte izquierda veremos las notificaciones pendientes. Aquí podremos responderlas directamente desde el reloj con un teclado que se desplegará en pantalla, aunque ya te digo que no es lo más cómodo.
  • Si nos movemos con el dedo de derecha a izquierda podremos cambiar entre los diferentes widgets disponibles para ver: nuestra actividad física diaria, iniciar alguno de los 100 modos deportivos diferentes que trae el reloj, medir el IMC, la frecuencia cardíaca, controlar el sueño, el estrés, etc.

Este reloj también cuenta con la esfera giratoria que poseen otros modelos de Samsung para movernos rápidamente por esta sección de tarjetas. Pero, en concreto, el Galaxy Watch 4 la tiene en formato digital. Por lo tanto, sólo tendremos que deslizar el dedo alrededor del borde de la pantalla para que esta se active y comience a cambiar de pantalla.

La verdad es que moverme a por los menús, y opciones ha sido toda una delicia. Todo fluye a la perfección, sin tirones, sin las alguno ni largas esperas. Esto se debe tanto a ese conjunto de especificaciones que te comentaba antes y, además, a un detalle que no sé si has llegado percatarte a través de las imágenes.

Si estás acostumbrado a usar modelos más antiguos de relojes de Samsung te habrás podido dar cuenta de que los menús, las opciones y aspecto ha cambiado. Y es que, hasta ahora, todos los smartwatches de la la compañía contaban con su propio sistema operativo: Tizen. Sin embargo, con el Watch 4 y el Watch 4 Classic Samsung ha vuelto a realizar un acuerdo con Google para incluir Wear OS. Y, sobre este su capa de personalización OneUI watch.

Personalmente diría que ha sido todo un acierto por parte de la compañía. Ahora disponen de un reloj que funciona mejor, en el que los menús y las opciones son muy intuitivas y que cuenta con todas las posibilidades de acceder a la Google Play (a través de su app) para instalar cualquier app compatible con Android.

Volviendo a las posibilidades de este dispositivo todas estas tarjetas, al igual que las esferas de la pantalla, las podemos personalizar a través del propio reloj, o bien, desde la app disponible sólo para teléfonos con Android. Y sí, este reloj no es compatible con los teléfonos de la manzana, así que si tienes un iPhone mejor que pienses en otra opción.

La aplicación es, por supuesto, la de Samsung Wearable. Y, como te comentaba, aquí tendremos la posibilidad de modificar a nuestro gusto las esperas del reloj, reordenar las aplicaciones instaladas, modificar las tarjetas que tenemos en este equipo, modificar los ajustes del reloj como el brillo o el tiempo de activación. Al igual que también tendremos acceso a la función de buscar mi reloj si se nos pierde o el catálogo completo de apps compatibles con el sistema entrando a la “Tienda”.

Difícil resistirse, si no tienes un iPhone

Después de haberte contado todo lo importante acerca de este reloj, sólo me queda hablarte del precio de darte mi valoración / opinión final sobre él.

Como te podrás imaginar, dependiendo del modelo que adquiramos los precios de este Galaxy Watch 4 cambiarán. El que yo he estado probando, que te recuerdo es el de la caja de 44 mm y versión LTE, tiene un coste de 349€. Aunque, el modelo más barato de este puede llegar actualmente hasta los 269 euros.

Tengo que decirte, aunque ya lo estarás intuyendo por todo lo que te he contado, que me ha encantado usar este nuevo reloj inteligente durante las últimas semanas. Tanto en diseño, funcionalidades, capacidades a nivel deportivo, resistencia y un largo etcétera.

Y es que, si le tuviera que poner una pega (obviando pequeñeces y detalles a nivel personal) te diría que la única es que no es compatible con el sistema operativo de los iPhone. Algo que creo Samsung debería cambiar con alguna posible actualización porque, sin duda, están perdiendo un público potencial para el que quiera un reloj bueno, bonito y relativamente barato.

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