Probamos el purificador de aire de IKEA: ¿merece la pena Förnuftig?

He probado el purificador de aire Förnuftig de IKEA, un nuevo dispositivo que no busca ser el más avanzado del mercado ni tampoco el más capaz en cuanto a su función básica. Sin embargo, sí que espera ser una solución al alcance de cualquier que busque mejorar la calidad del aire que respira. ¿Cumple su cometido? ¿Merece la pena? Esto es lo que debes saber.

Un diseño muy propio de IKEA

Si eres aficionado a IKEA, estoy convencido de que el diseño de este primer purificador de aire de la compañía te resultará tan familiar como a mi. Y es que se parece y mucho a sus altavoces. No sólo a los que son simplemente altavoces Bluetooth, también a la gama Symfonisk que lanzó en colaboración con Sonos.

Además de estar disponible en los dos colores básicos del resto de propuestas, blanco y negro, la tela que tapa los diferentes filtros con los que se puede usar y que sirve de prefiltro es lo más característico y primero que llama la atención. Aunque también es un acierto pues hace que resulte un producto con un diseño atractivo que podrás encajar perfectamente en cualquier ambiente.

Es cierto que aquí cada uno tendrás sus propias preferencias y gustos, pero a mi personalmente me parece muy fácil de colocar en cualquier lugar este modelo blanco con la tela en tono gris. Además, como ya suele ser habitual por parte de IKEA, el purificador también ofrecer diferentes opciones a la hora de colocarlo tanto en el suelo, sobre alguna superficie o en la pared.

Si decides colgarlo, debes saber que podrás usarlo tanto en horizontal como vertical. Ahí tú decides cómo te cuadra mejor. Por lo demás, el cable sí que tienes que saber también que es fijo. Eso significa que tendrás que colocarlo más o menos cerca de una toma de enchufe o recurrir a un alargador.

Este cable se conecta a un adaptador de corriente a través de un conector propio. Así que ten cuidado con él para que no se deteriore si piensas “forzar” un poco para meterlo en algún lugar concreto como podrías ser un enchufe detrás de algún muebles.

En general es un producto con un diseño muy IKEA, fácil de encajar en todo tipo de decoraciones y con la versatilidad de poder ser colocado en diferentes posiciones, incluso en la pared. Donde bien pensado haría las veces de elemento decorativo.

Cómo funciona el purificador de aire de IKEA

Más allá del diseño, algo que como decimos es muy personal y cada uno valorará a su manera. Lo importante de este purificador de aire es su función como purificador de aire. Así que veamos cómo funciona y qué ofrece.

Para empezar, el purificador cuenta con la posibilidad de hacer uso de dos tipos de filtros más ese prefiltro que sería la tela que cubre la entrada de aire y que se puede lavar. Los filtros no, esos habrá que cambiarlos cada cierto tiempo como luego te contamos.

Los dos filtros con los que cuenta son los clásicos de muchas otras propuestas. En primer lugar está el filtro HEPA que elimina todas esas pequeñas partículas del aire que no vemos. Luego está la opción de adquirir por separado un segundo filtro de extracción de gases encargado de eliminar olores, polvo, humo, polen y otras sustancias químicas.

La duración de ambos filtros dependerá mucho del ambiente, del tiempo que esté en funcionamiento y todo lo que tenga que filtrar. No obstante la recomendación del fabricante es cambiarlos cada seis meses para que mantengan el nivel de efectividad que pretenden. Igualmente no son caros, el filtro para la extracción de partículas cuesta 5 euros mientras que el filtro de limpieza de gases vale 10 euros.

Para no tener que estar anotando cuándo se cambiaron los filtros, el propio purificador incluye un pequeño LED que se enciende cuando hay que cambarilos al haber pasado el tiempo que estiman oportuno para de uso. Una vez hecho tendrás que pulsar un botón en el interior para que se reinicio ese contador de tiempo.

No obstante, si le has dado poco uso al purificador y ves el piloto encendido, puedes pulsar y seguir usándolo una temporada más. Pero asegúrate que no se ha encendido por estar muy sucio. Si es así lo ideal sería que lo usaras más, pues el aire que respiras no es muy bueno que digamos.

Sabiendo todo esto, el funcionamiento es muy sencillo. A través de un ventilador succiona el aire de la habitación que pasa por el filtro o filtros instalados. Las partículas y restos de elementos capaz de filtrar cada uno de ellos quedan retenidos y por la parte trasera se expulsa ya el aire limpio.

Es un proceso lento, aunque dependerá del tamaño de la habitación así como de la propia potencia a la que funcione. Eso sí, a mayor potencia más ruido hará. El nivel uno debería ser suficiente para habitaciones de tamaño medio siempre y cuando se le deje un rato adecuado para purificar el aire. Y no, el nivel de ruido no es molesto. Al menos, si no estás en absoluto silencio, que sí sería cuando escuchases el ventilador girando.

Los niveles de ruido en cada modo son, según datos del fabricante, los siguientes:

– Nivel 1, 28 dB
– Nivel 2, 49 dB
– Nivel 3, 60 dB

El primer nivel no es molesto, el segundo dependiendo de la hora del día se podría soportar un poco más y el tercero es sólo para esos momentos en los que principalmente quieres limpiar el aire de la habitación rápidamente por polvo en el mismo u olores. Porque suena demasiado alto y resulta molesto por mucho tiempo.

¿Merece la pena el purificador Förnuftig?

Esta pregunta seguro que es la que te estás haciendo y la respuesta es sí, pero con matices. Voy a explicarte de la forma más clara posible y en función a mi propia experiencia de uso tras estas dos semanas.

Para empezar hay que decir que sin herramientas que permitan conocer la calidad del aire antes y después del uso de un producto así resulta muy complejo valorar. Además, no es fácil apreciar los efectos positivos de este filtrado de aire cuando tampoco no sufres algún tipo de problema respiratorio como puede ser una alergia. Pero sí hay un detalle que he notado cuando lo he usado en la habitación donde trabajo y que me ha ayudado a ver que efectivamente estaba haciendo su trabajo.

En dicha habitación, de unos tres metros por tres metros, tengo una alfombra y entre la cantidad de cajas que pasan con productos para analizar siempre hay mucho polvo. Desde que empecé a usar el purificador de aire de IKEA note que cada vez había menos cantidad de polvo en la mesa o la propia pantalla que por la electricidad estática siempre suele ser un imán del mismo.

Sin caer en efectos placebos, sí que este purificador cumple con esa función de eliminar particular que flotan en el aire y que pueden llegar a afectar a la calidad del aire que respiras. Además, sí se aprecia cierto cambio en los olores. Mínimo, pero es algo que en determinados momentos se nota.

Por tanto, sabiendo que sí que es cierto que limpia el aire (igual no como el mejor de los purificadores del mercado) entiendo que si para mi resulta interesante, para usuarios con alergias lo será aún mucho más. Y claro, teniendo en cuenta que el precio de este purificador de aire de IKEA es de sólo 59 euros, más aún.

Si es o no el producto que deberías comprar, eso ya dependerá de ti. A mi parece no es un mal producto para nada, es asequible y lo único que me choca es que IKEA no haya optado por convertirlo en una propuesta capaz de integrarse con sus soluciones para el hogar conectado. Aunque con un simple enchufe inteligente ya se soluciona y no sólo podrías usarlo con la app IKEA Smart Home, también con otras plataformas y asistentes de voz como Alexa, Siri o Google Assistant.

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