Blackmagic Pocket 6K Pro: brutal, pero no para todos

La Blackmagic Pocket Cinema Camera 6K Pro no es una cámara para cualquiera, pero sí es la que prácticamente todo el mundo desearía tener. Porque ofrece una serie de características que la convierten en una auténtica maravilla para producciones donde se busca la máxima calidad de imagen posible. Y no sólo por ser capaz de capturar contenido a resolución 6K, su mayor virtud sin duda es su ciencia de color.

Una cámara muy familiar

La BMPCC 6K Pro es una cámara que de primeras resulta muy familiar si tienes cierta experiencia con las otras cámaras del fabricante o, al menos, has visto algo anteriormente. Y es que físicamente es casi la misma 6K que ya existía, aunque con algunos detalles que cambian a raíz de mejoras que hizo el fabricante, pero vayamos por partes.

La Pocket 6K Pro (sí, durante el análisis la vamos a llamar de varias formas, aunque lo normal es referirse a ella como Pocket 6K Pro) es una propuesta de dimensiones generosas. Y eso que de inicio no cuenta ni con el grip ni el visor opciones que se pueden adquirir para esta generación y de los que luego te hablo.

A pesar del volumen es una cámara que no resulta pesada de utilizar ni tampoco es incómoda, pero está lejos de la experiencia que ofrecen otras cámaras que posiblemente estés más acostumbrado a ver como cámara de vídeo entre YouTubers y otros creadores de contenidos. Pero también es cierto que esta no es la típica mirrorless de Sony, Canon o Panasonic por citar algunas marcas, esto es toda una cámara de vídeo profesional en un cuerpo más similar al de una cámara de fotos.

No obstante, dejando esto a un lado, a nivel de botonera poco hay que contar. La distribución es muy similar al de modelos anteriores y muy fáciles de usar. Es cierto que habrá quienes piensen que le faltan botones programables, porque sólo tiene tres para funciones que queramos tener más accesibles, pero creémoste que no. Además, el sistema operativo es tan fácil de controlar a través de su pantalla táctil que una vez probado desearías que todo lo que ofrecen Sony, Panasonic, Canon, Fuji, etc… fuese como esto cuando se graba vídeo.

Por lo demás, la cámara está muy bien construida y aunque pueda parecer de primeras poco resistente no es así. La calidad del material ya ha demostrado estar a la altura y son productos para usar en todo tipo de rodajes.

Y antes de finalizar, unos detalles sobre el diseño que luego explicaremos con mayor profundidad:

  • La empuñadura es más voluminosa porque se ha cambiado la batería que ahora usa la cámara
  • La pantalla es inclinadle y es uno de los grandes cambios que más afecta a la experiencia de uso
  • La zona del objetivo sobresale porque en su interior hay un sistema de filtros ND integrado
  • En la zona superior se puede ahora colocar un visor

Listo, esto es todo sobre la Pocket 6K Pro en términos de diseño, un producto que no sólo está a la altura por construcción, también por especificaciones y opciones.

Las posibilidades de la Blackmagic Pocket Cinema Camera 6K Pro

La Pocket 6K Pro es una cámara cinematográfica. Eso significa que es un dispositivo capa de ofrecer calidad digna de Hollywood tal y como ellos mismos dicen en su web. Y es así, porque no sólo es una cuestión de resolución (es capaz de grabar a 6K) sino también de color y aquí Blackmagic demuestra que tienen una ciencia de color brutal.

De todas formas, estas serían las claves a nivel de las posibilidades que ofrece esta cámara:

  • Grabación de vídeo a una resolución máximo 6K gracias al sensor Super 35mm (6144×3456 píxeles)
  • Hasta 60 fps a resolución 6K y hasta 120 fps en 1080P
  • Sistema de ISO Dual Nativo (valores entre 400 y 3200)
  • Filtros de densidad neutra integrados (2, 4 y 6 pasos)
  • Pantalla inclinadle LCD HDR
  • Dos entradas de audio mini XLR
  • Rango dinámico de 13 pasos
  • Soporte formato BRAW (12Bits) y ProRes (10Bits)

En la web de Blackmagic puedes encontrar con todo lujo de detalles el resto de especificaciones técnicas de esta cámara. Así que permite que me centre en lo que creo que son los aspectos que hacen a esta cámara tan especial y recomendable si buscas una herramienta verdaramente profesional, capaz de darte esos resultados que tienes en la mente. Y al final, el por qué posiblemente no acabes comprándola. Decisión que ya te adelanto que no estará basada en el precio, porque ahí tampoco tiene rival.

Filtros ND incorporados

Si has grabado en exteriores y a horas donde el sol pega fuerte sabrás que los filtros ND o Densidad Neutra son algo imprescindible. Porque si quieres, además, usar aperturas grandes o controlas la cantidad de luz que llega al sensor u obtendrás una imagen quemada.

Estos filtros normalmente se colocan en el propio objetivo, pero a excepción de algún modelo variable, lo cierto es que los que mejor calidad ofrecen son los que ofrecen un determinado número de pasos fijo.

Así que aquí Blackmagic decidió incorporar tres filtros ND de 2, 4 y 6 pasos para que no tengas que andar cambiando nada en la lente o lentes que uses durante la grabación. Un detalle que cambia por completo la experiencia.

Porque hacer uso de este tipo de filtros es algo que normalmente sólo hacen las cámaras de cine de mayor importe y tamaño. Así que sí, esta es una de las grandes mejoras de esta nueva 6K Pro.

Pantalla LCD Inclinable

¿Hubiese sido mejor una pantalla abatible? Pues seguramente sí, pero por el tamaño de la misma (5 pulgadas) hubiese sido también algo complejo asegurar un sistema robusto. Aún así, el hecho de que la pantalla de la Pocket 6K Pro se pueda inclinar ya es todo un paso adelante a la hora de grabar desde diferentes ángulos que antes resultaban algo incómodos y para los que o recurrías a un monitor externo o no tenías ni idea de qué estabas encuadrando.

Además, la pantalla LCD HDR se ve estupendamente bien incluso en exteriores gracias a sus 1.500 Nits de brillo. Una de las mejores pantallas que yo he probado en una cámara o directamente la mejor por combinación en la calidad de imagen, brillo, respuesta táctil y tamaño. Con eso no digo que pantallas como las integradas en la Panasonic S1H o Sony A1 no estén bien, al contrario, sólo que trabajar con esta es una delicia.

Mayor autonomía

El uso de batería NP-F570 ya de por sí mejora la autonomía de la cámara cuando se graba en exteriores, pero si quieres ampliarla más aún sin tener que cargar con un RIG donde lleves una batería V-Mount por ejemplo, entonces la solución idónea es adquirir el nuevo grip que por 129 euros permite usar dos baterías más.

En total tendrías tres baterías que darían mayor tiempo de grabación y la posibilidad de cambiar las dos del grip en caliente pues la cámara permanecería grabando mientras se cambian. Aunque si lo prefieres también incluye su adaptador de 12V que podrás conectar cuando grabes en un estudio o tengas una toma de corriente a mano.

Ciencia de color de Blackmagic y su BRAW

El look de las cámaras de Blackmagic siempre ha tenido ese punto especial que las diferencia del resto de opciones del mercado. Además, ahora junto a la llega del formato BRAW que es capaz de ofrecer una profundidad de color de 12 bits mucho más, porque el control que se tendrá sobre la imagen en DaVinci Resolve será espectacular. Y hay que recordar que esta es la aplicación que utilizan multitud de profesionales, productoras y estudios de cine para el etalonaje de sus proyectos.

Además, la optimización del forma a la hora de trabajar con Resolve es increíble. El único o gran inconveniente es que se requiere de unas unidades de almacenamiento lo suficientemente rápidas y con capacidad suficiente como para poder capturar todo el material y luego trabajar con él sin líos.

Para quién es la Pocket 6K Pro de Blackmagic

La Blackmagic Pocket Cinema Camera 6K Pro es una cámara impresionante, de eso no me cabe la menor duda y pienso que cualquier persona que se dedique a la creación de contenido en vídeo querría tener. Aún así, es una cámara que creo que pocos comprarían por ser a su vez una propuesta muy particular.

Y es que si bien la ciencia de color de Blackmagic enamora nada más empezar a trabajar con el material, sus cámaras tienen una serie de «ausencias» que las alejan de muchos usuarios: sistema de enfoque y estabilización.

Como prácticamente todas las cámaras de cine, por no decir todas, el sistema de enfoque es completamente manual. Es cierto que puedes realizar un primer enfoque pulsando un botón en la parte trasera, pero si el objeto o sujeto se mueve tendrás que recurrir al anillo de enfoque de la lente para que se mantenga enfocado. Esto suma una complejidad a la hora de usarla y aleja de lo que buscan creadores de contenido incluso con un cierto nivel ya.

Por otro lado está la estabilización del sensor que es inexistente. Aquí o usas un gimbal o recurres a una lente estabilizada para medio poder grabar bien con cámara en mano. Eso sí, si no vas con un estabilizador como los de DJI por ejemplo, o grabas con una lente angular o intentando encontrar apoyo usando un trípode, monopod o pegando la cámara lo máximo posible a tu cuerpo para ganar estabilidad.

Si no lo haces, aunque algunos planos con cierto movimiento puedan crear muy cinematográficos y creativos, lo cierto es que será una tortura en comparación con lo bien que funcionan los sistemas de estabilización de cámaras como la S1H de Panasonic.

Así que, estos dos aspectos son los únicos que realmente harán que muchos se planteen o no esta cámara. Porque por lo demás, aunque el tamaño puede ser también importante, como cámara de vídeo es una auténtica delicia y para nada es una cámara cara. Es más, por los 2400 euros que cuesta me parece un regalo si se tiene en cuenta la calidad de imagen que ofrece.