Realme 8 Pro: un smartphone brillante por menos de 300 euros

El fabricante realme no detiene sus fábricas y, una vez más, nos encontramos ante un nuevo lanzamiento que abre una nueva puerta en el apartado fotográfico. Este nuevo integrante de la familia tiene el nombre de realme 8 Pro. Por suerte, he podido probarlo unos días antes de su lanzamiento y hoy te puedo contar mi experiencia con este nuevo smartphone.

Realme 8 Pro: análisis en vídeo

Arriesgando en diseño

Normalmente suelo ser del tipo usuario que prefiere un look más comedido pero, eso sí, con un acabado que le de personalidad al teléfono. Pero parece que últimamente muchos fabricantes están apostando por diseños más llamativos que de costumbre, y realme no iba a ser menos en su último lanzamiento.

En este realme 8 Pro nos encontramos una trasera con un diseño atrevido y que, sin dudas, llamará la atención de cualquiera. Un tacto rugoso, acompañado de un degradado y el eslogan «DARE TO LEAP» ocupando todo el lateral del teléfono. Todo esto acompañado por el módulo de cámara que recuerda bastante al de un iphone pero, en esta ocasión, con 4 lentes organizadas en un perfecto cuadrado.

En mi caso, he podido probar el relame 8 pro con acabado azul pero, además de este, también tendremos disponible un modelo terminado en negro, más sobrio según el fabricante, y otro modelo en color amarillo. Este último llega con una sorpresa por parte de la marca, y es que posee un material que le hace brillar en la oscuridad haciendo que resalte el módulo de cámara y el eslogan que vemos en el cuerpo.

Esta trasera está ligeramente  curvada en los bordes, permitiendo una unión más continuada y uniforme con los laterales del teléfono que, por cierto, estos tienen un diseño plano y no redondeado. En la parte baja encontramos el conector USB-C de carga, el altavoz del dispositivo y, para los amantes de lo clásico, el jack de 3.5 mm para auriculares.

Pasando al frontal, este realme 8 pro dispone de una pantalla Super AMOLED de 6,4″ con una resolución FullHD+. Una pantalla de buenas dimensiones en la que podremos ver contenido con unos colores vivos y negros profundos, gracias a esa tecnología, y que cuenta con un brillo máximo de hasta 1.000 nits para permitirnos ver perfectamente la pantalla en cualquier situación.

Un detalle que he echado en falta en esta pantalla es una mayor tasa de refresco. Actualmente parece que se está convirtiendo en un estándar tener, al menos, una pantalla de 60 Hz y la sensación de fluidez que esta transmite no se olvida fácilmente. Para paliar un poco esto relame ha incluido una tasa de muestreo de 180 Hz para mejorar la respuesta táctil. Algo que muchos gamers agradecerán.

En su esquina superior izquierda vemos el agujero en pantalla que alberga la cámara frontal, que  también usará para el desbloqueo facial. Un sistema que funciona muy bien y de forma rápida como ya solemos ver en la mayoría de smartphones del mercado. Esta pantalla también esconde un lector de huellas bajo la pantalla pero, en este caso, la sensaciones que he tenido con él han sido agridulces. Cuando te «pilla» la huella la verdad es que el desbloqueo es inmediato pero, en ocasiones, he tenido que realizar varios intentos hasta que este ha conseguido leer mi huella. Quizás es que la superficie del lector es algo pequeña y, de esta forma, le cuesta un poco más.

¿Llama la atención y es una trasera reconocible? Eso no lo dudo. ¿Me gusta el diseño del realme 8 Pro? Como ya te mencioné al inicio de este apartado, soy un usuario más sobrio a la hora de comprar un teléfono. Personalmente, creo que optaría por el acabado en negro aunque el azul es un color que me gusta mucho. Pero más allá de esto, creo que en el resto de puntos este fabricante ha conseguido un smartphone con carácter y con unos acabados cuidados.

Además, esa pantalla AMOLED hará que puedas disfrutar de reproducir contenido en ella en cualquier momento. Un detalle que, al final, creo que importa más que el propio diseño de la trasera que, probablemente, termine cubierta por una funda.

Rendimiento suficiente para cualquier tarea

Ahora es quiero hablarte de cómo se comporta este nuevo integrante de la familia realme en el día a día. Y lo cierto es que, si ya conoces todo lo que ofrece el realme 7 Pro, el comportamiento de este es tremendamente similar a su antecesor.

En el realme 8 Pro volvemos a encontrarnos con un pack de especificaciones compuesto por el Snapdragon 720G, junto a capacidades de 6 y 8 GB de RAM, con un único modelo de almacenamiento que llega hasta los 128 GB con la tecnología UFS 2.1. El rendimiento tanto en las tareas del día a día como en aquellas que requieren de un mayor desempeño es más que correcto. No he encontrado ningún tipo de lag, cuelgue o cierre inesperado e, incluso, usando juegos como el Asphalt 9 o el COD mobile en calidad máxima este teléfono no se ha resentido en ningún momento. Y si te estás preguntando por posibles calentamientos, aún usándolo durante varias horas jugando el equipo no se ha calentado excesivamente en ningún momento.

Otro aspecto que sí cambia pero a menos es la carga rápida, que no la autonomía. En este caso contamos con la misma batería de 4.500 mAh que teníamos en el realme 7 pro pero, ahora, la potencia de carga de este es de 50 W en lugar de 65 W. Esto no se traduce en una mala experiencia en el día a día ya que, como sucedía con el anterior, he podido usarlo sin pasar por el enchufe durante más de una jornada completa. Lo único, eso sí, es que a la hora de cargar la rapidez será algo inferior.

Los 4.500 mAh he podido cargarlos en menos de 1 hora y, cuando he necesitado un pequeño empujón, en apenas 15 minutos he conseguido algo más de un 40% de batería. Así que, puede que la carga rápida no sea «tan rápida» pero para nada te dejará una mala experiencia. La parte buena de todo esto es que el realme 8 Pro sigue incluyendo el mismo cargador de 65 W que llegaba con el modelo anterior. Por lo tanto, si lo utilizabas para cargar otros equipos que necesitasen de mayor potencia como un ordenador, con este seguirás teniendo esta posibilidad.

RealmUI: sistema para amantes de la personalización

Pero claro, como siempre indico en mis análisis, de nada sirve tener los mejores componentes si no viene  acompañado de un software a la altura. El realme 8 Pro llega con realmUI 2.0, la capa de personalización del fabricante, que corre sobre Android 11.

Como ya te he indicado en otros análisis de teléfonos de esta marca, esta capa llega con gran cantidad de ajustes y personalizaciones que se pueden adaptar al gusto de cada usuario. Además, incluye diferentes configuraciones que hacen que la experiencia a la hora de jugar sea la mejor o, por ejemplo, otras que hacen que ver contenido en la pantalla sea la más adecuada. Si quiere un teléfono que puedas adaptar a tus gustos, este es sin dudarlo una gran opción.

Eso sí, si lo que quieres o necesitas es una experiencia cercana a Android puro, esta no es tu mejor opción. Además, llega con ciertas aplicaciones de terceros preinstaladas que, por suerte, la mayoría se podrán eliminar fácilmente.

Gran salto a los 108 MP

Ha llegado el momento de hablar del apartado fotográfico de este realme 8 Pro. En esta ocasión, como ya te mencioné al inicio de este artículo, estamos ante una cuádruple cámara en el módulo trasero:

  • Sensor principal de 108 MP, con una apertura f/1.88.
  • Sensor ultra gran angular de 8 MP, con ángulo de visión de 119º y una apertura de f/2.25.
  • Sensor macro de 2 MP, con una apertura f/2.4 y con el que podremos acercarnos hasta 4 cm al objeto que queramos fotografiar.
  • Sensor para mejorar el retrato B&W de 2 MP, con apertura f/2.4.

Y luego, para el selfie, este llega con una única cámara frontal de 16 MP y apertura f/2.45.

Un conjunto de cámaras en el que a simple vista podremos ver que poco le falta además de una lente zoom. Pero puedes estar tranquilo, esos 108 MP del sensor principal pueden hacer «magia».

En condiciones buenas de luz lo cierto es que todas las lentes cumplen con bastante buen resultado. El sensor principal es el que más destaca como te podrías imaginar, obteniendo muy buen detalle y colores vivos. En el caso del gran angular y el macro si que podrás ver que la calidad baja un poco, sobre todo en el angular bajo estas condiciones, quedando unas imágenes algo más lavadas, con menos contraste y un color un poco más pálido y menos llamativo. El recorte en modo retrato lo hace muy bien, sin apreciar muchos errores.

Pero sin duda, lo que más me ha sorprendido es justo lo que este teléfono no tiene: las fotografías con zoom. Desde su interfaz podemos ver dos saltos de aumento que van desde el zoom digital x3 al x5. Cuando visualizamos la imagen que teóricamente nos quedará antes de hace la foto parece ser de una calidad muy inferior pero, tras hacer uso del procesado de la fotografía apoyado de un recorte de esa lente de 108 MP, los resultados son más que decentes.

Respecto a las fotos con la cámara selfie, esta cumple con unas fotos de una calidad aceptable, quizás un poco pasadas de nitidez en algunas ocasiones. El color de estas fotos es muy agradable y la gestión de las luces las hace correctamente incluso cuando el contraste es alto. Pero, para guardar un recuerdo de un momento puntual las fotografías que podemos disparar con esta cámara no están mal.

Luego, al caer la luz, como es habitual los resultados son de peor calidad. El sensor principal puede llegar a captar algunas fotografías interesantes, sobre todo si usamos el modo noche que realme implementa en su app de cámara.

Y, respecto a esta aplicación, el fabricante también incluye un buen surtido de modos y funcionalidades para realizar capturas creativas como:

  • Modo de estrellas: para hacer capturas de larga exposición para poder hacer fotos a las constelaciones.
  • Vídeo vista dual: nos permite grabar vídeo con la cámara trasera y la delantera. De esta forma no nos perderemos nuestra reacción.
  • Cámara lenta.
  • Time Lapse.
  • Modo PRO tanto para foto como para vídeo.

Y, hablando del vídeo, podremos llegar a capturar vídeo hasta una calidad máxima de 4K a 30 fps y cámara lenta en FullHD a 120 fps. La calidad es buena pero, como es habitual, presenta el problema de las vibraciones al movernos. Para intentar mejorar este aspecto, realme introduce un modo estabilizado que, si no nos movemos de forma brusca, puede dejar resultados interesantes.

Smartphone para los más atrevidos

Llegados a este punto, es el momento de hablar del precio de este nuevo integrante de la familia de realme y, por supuesto, de si merece la pena o no. El realme 8 Pro llega con dos modelos diferentes dependiendo de sus especificaciones de almacenamiento y memoria RAM:

  • 8GB + 128GB: disponible a través de distribuidores como Amazon, MediaMarkt, Fnac, The Phone House, Aliexpress… Este modelo tiene un precio oficial de 299 euros, y podrás adquirirlo en pre-compra (del 24 de marzo al 30 de marzo) por 279 euros.
  • 6GB +128GB: modelo que se podrá comprar exclusivamente en Amazon por un precio oficial de 279 euros. También podrás adquirirlo en pre-compra (del 24 de marzo al 30 de marzo) por 259 euros.

Por lo tanto, si quieres un teléfono que cumpla en cualquier tipo de tarea y, además, te gustan los diseños atrevidos, esta es una gran opción a tener en cuenta. Sin embargo, si prefieres algo más discreto, siempre podrás comprar el acabado en negro, o bien, optar por otra alternativa del mercado. Eso sí, por menos de 300 euros pocas opciones mejores se me ocurren.