¿Qué Smart TV comprar? Todo lo que tienes que saber para elegir bien

Comprar un televisor suele ser una tarea cada vez más complicada. Con tantas tecnologías, nombres y siglas, lo habitual es acabar con la cabeza llena de dudas. Si estás buscando información para comprar una nueva Smart TV pero no tienes muy claro qué modelo debes adquirir, déjanos echarte una mano con esta guía de compra.

¿Cómo saber el tamaño de pantalla ideal?

Samsung QLED

Antes de entrar en tecnologías, resolución y todo tipo de historias, lo principal es determinar el tamaño del televisor que vamos a comprar. Básicamente, el tamaño va a depender de la distancia a la que os soléis sentar frente a la pantalla.

Con las tecnologías actuales, las pantallas entre 55 y 65 pulgadas son las más interesantes. Se pueden ver cómodamente a una distancia normal y ofrecen una buena relación de calidad, rendimiento y precio. Por lo general, los ingenieros que se encuentran detrás del diseño de estos productos recomiendan que nos sentemos a una distancia que sea tres veces mayor que la altura del televisor.

Por lo general, vas a tener una muy buena experiencia por encima de las 43 pulgadas. En ese rango ya hay muy buenos televisores con resolución 4K a precios bastante asequibles.

Si buscas un televisor pequeño —porque tienes problemas de espacio, por ejemplo—, debes considerar un factor extra. Si antes tenías un televisor de 32 pulgadas, no busques directamente un reemplazo de las mismas dimensiones. Mide el televisor completo (largo, ancho, altura con pie y diagonal con los marcos). ¿Por qué? Porque los televisores actuales apenas tienen marcos. Esto te va a permitir comprar un televisor de unas cuantas pulgadas más, optimizando el espacio que tienes.

¿Qué resolución es la adecuada?

En la actualidad conviven todo tipo de televisores con distintas resoluciones: desde HD hasta 8K. Si te interesa un televisor para ver películas y series, como puede ser un televisor principal para el salón, lo recomendable es buscar una pantalla con resolución 4K (Ultra HD).

Existen pantallas por encima de esta resolución, pero estarás haciendo un buen uso de tu dinero. Apenas hay contenido en esta resolución, por lo que podemos emplear el presupuesto en hacernos con un televisor 4K de muy buena calidad.

Respecto a las resoluciones que están por debajo del 4K, podemos entrar en debate. La resolución Full HD (1080p) se sigue viendo bien, y las pantallas con estos paneles seguirán estando con nosotros durante muchos años más. Si no eres muy entusiasta, todavía puedes hacerte con una pantalla de esta resolución. No es lo ideal, pero ahorrarás bastante dinero.

Por último, ¿qué ocurre con los televisores que tienen una resolución por debajo de 1080p? En términos generales, solo deberías hacerte con una pantalla de estas características si vas a hacer un uso menos activo, como puede ser en una cocina.

No te olvides de la tasa de refresco

La frecuencia de refresco se expresa en hercios (Hz), y describe cuántas veces por segundo se refresca una imagen en la pantalla. La frecuencia de actualización estándar es de 60 veces por segundo (60 Hz).

Sin embargo, hay televisores con una tasa de refresco superior a los 60 Hz. Lo que se logra al aumentar este valor es que las escenas de movimiento se vean con mayor fluidez. Además, una tasa de refresco superior ayuda a reducir la fatiga visual.

La tasa de refresco es muy útil si vas a utilizar tu televisor para jugar a consolas de nueva generación como la PlayStation 5 o la Xbox Series X, que soportan hasta 120 Hz.

Afinando el color con HDR y Dolby Vision

El HDR significa «alto rango dinámico», y hace referencia a la capacidad del panel para ofrecer mayor variedad de colores, más niveles de contraste y mayor brillo.

El estándar básico para los contenidos de alto rango dinámico se llama HDR10, según lo establecido por la Alianza UHD, un grupo comercial del sector. Decenas de empresas apoyan esta especificación mínima básica para la compatibilidad con el HDR, por lo que verás ‘HDR10’ o ‘Ultra HD Premium’ en los televisores compatibles.

Dolby Vision es una versión más exigente de HDR. Fue creada y licenciada por la gente de Dolby, hasta ahora, expertos en sonido envolvente y reducción de ruido.

Este sistema incluye metadatos dinámicos que ajustan el efecto HDR fotograma a fotograma, por lo que los resultados son mucho más precisos e impresionantes. Hasta ahora, Dolby Vision ha liderado el sector en cuanto a formatos HDR propios, y puede encontrarse en modelos premium de la mayoría de las marcas

Hablemos de la tecnología de los paneles

Una vez tenemos más o menos en mente el tamaño de panel y la resolución, puede que se nos plantee la duda de qué tecnología de panel comprar.

OLED

Actualmente, la tecnología OLED es una de las más avanzadas para televisores. Está disponible únicamente para televisores de gama alta, y la trabajan marcas como LG, Philips y Vizio.

Las pantallas OLED ofrecen unos niveles de contraste muy altos, con negros totalmente oscuros y profundos. También garantizan unos niveles de colores brillantes, con una calidad de imagen sobresaliente y unos muy buenos ángulos de visión. Como punto negativo, no suelen tener un brillo muy alto, se venden a precios bastante elevados y se pueden llegar a quemar si mantenemos imágenes estáticas durante mucho tiempo.

QLED

Samsung TV 2020

La tecnología QLED es la alternativa con la que Samsung se enfrenta a LG. Su principal característica es que ofrece niveles de brillo más altos que la tecnología OLED. Además, son más baratas de fabricar y tienen una durabilidad más alta. No obstante, son incapaces de conseguir el negro puro, no cuentan con ángulos de visión tan buenos ni con los tiempos de respuesta de la tecnología OLED.

LED

Xiaomi Smart TV p1

Las pantallas LED llevan muchos años con nosotros. No tienen el mejor contraste del mundo, pues para ellas es imposible representar el color negro. La mayoría de estas pantallas suelen funcionar a 60 Hz. Existen muchas especificaciones de tecnología LED, pero la más interesante es LED IPS.

LED IPS

Los televisores con pantallas LED IPS tienen colores precisos, el brillo suele ser alto y los ángulos de visionado suelen ser bastante buenos y no suelen ser dispositivos muy caros. Eso sí, tienen sus limitaciones en cuanto a contraste y también respecto a la tasa de refresco.

Otras pantallas LED

Sin embargo, hay otras pantallas LED que tienen características muy inferiores. Las más baratas no tienen buena precisión de color y sus ángulos de visión tampoco llegan a ser una maravilla.

¿Tan importante es el Sistema Operativo?

Existen varios sistemas operativos para Smart TV. Los televisores de Samsung vienen con Tizen OS. Los de LG funcionan con webOS y otros muchos lo hacen con Android TV.

Android TV es el sistema que te va a dar más libertad, pero también es el más caótico y desordenado. Por otro lado, Tizen y webOS tienen mayores limitaciones a la hora de instalar aplicaciones.

Nuestra recomendación en este punto es que no te decantes entre un televisor u otro únicamente por el sistema operativo. Los fabricantes dan soporte a estos sistemas durante un tiempo limitado, por lo que tarde o temprano tendrás que conectar un dongle o un tv-box a tu televisor para estar a la última.

Conectividad y número de puertos

Si no quieres estar todo el día conectando y desconectando cables, hay que asegurarse de que el televisor que quieres comprar tiene los suficientes puertos HDMI en su parte trasera o en los laterales. Cuatro es lo recomendable, puesto que si conectas una consola, una barra de sonido y un Chromecast, todavía tendrás un conector extra para algún dispositivo que utilices de vez en cuando.

Si te vas a hacer con un televisor con pantalla Ultra HD, los HDMI deberían ser de la especificación 2.0 o superior. No obstante, lo ideal sería hacernos con un modelo que cuente con HDMI 2.1.

¿Y el audio?

LG SN4

No nos olvidamos del sonido. Si nos ponemos exquisitos, hasta los mejores televisores del mercado tienen una asignatura pendiente con el sonido. Por ese motivo, lo más correcto es hacerse con una barra de sonido de forma independiente.

Las barras de sonido se instalan en apenas unos minutos, son bastante finas, por lo que no suelen suponer una molestia —ni interferir con la imagen— y la diferencia es muy notable respecto a los altavoces de serie de los televisores.

Casi todos los televisores actuales incorporan al menos un puerto HDMI con capacidad de canal de retorno de audio (ARC). Esta función de HDMI te permite utilizarlo como entrada y como salida de audio, muy útil también para enviar sonido desde dispositivos multimedia externos hacia la barra de sonido sin necesidad de utilizar un receptor especial.

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