Sony A90J Bravia XR, análisis: calidad de imagen y sonido única

Un televisor espectacular en todo. Así es como yo definiría a esta propuesta de Sony si me preguntasen qué tal es. Porque durante las semanas que he podido probar el Sony A90J Bravia XR no puedo decir otra cosa. Y es que, entre sus generosas 65 pulgadas, calidad de imagen y sonido cuesta no enamorarse de él. Aún así, deja que te cuente todo lo que debes saber sobre él.

Análisis en vídeo Sony A90J

Sony A90J Bravia XR: características técnicas

El Sony A90J Bravia XR es un smart tv de gama alta y eso es algo que se intuye nada más verlo y, por supuesto, conocer su precio. Porque no será un televisor que cualquiera vaya a comprar, pero quien lo haga se llevará una propuesta elegante, bien acabada y con materiales de calidad.

No obstante, antes de hablarte de todo esto y lo que ofrece a nivel de experiencia demos un repaso a sus características técnicas principales:

  • Pantalla de 65 pulgadas con tecnología OLED 4K UHD con 10 bits de profundidad de color y 120 Hz de refresco
  • Soporte HDR10, HLG y Dolby Vision
  • Disponible en tamaños de 55, 65 y 83 pulgadas
  • Sistema operativo Google TV y 16 Gb de almacenamiento interno
  • Conectividad WiFi, Bluetooth 4.2, Chromecast, AirPlay de Apple
  • Conexiones: 2 HDMI 2.1 (VRR/ALLM), 2 x HDMI 2.0, Vídeo compuesto, Ethernet, RF, salida de audio óptica, minijack para auriculares dos sintonizadores digitales y uno analógico
  • Precio 2599 euros el modelo de 55 pulgadas y 3599 euros el de 65 pulgadas analizado

Un diseño minimalista y muy estable

De los teléfonos móviles solemos decir que son a día de hoy aburridos en temas de diseño y si no fuese por los posibles cambios que algunos fabricantes hacen en su parte trasera, todos lucirían prácticamente iguales.

Pues bien, esto en los televisores también ocurre y en especial en los modelos de gama alta. Porque es en este tipo de modelos donde se busca que la pantalla tenga el mayor protagonismo posible. Eso lleva implícito el reducir los marcos al máximo, de modo que lo que queda es básicamente el panel. Así que para llamar un poco la atención o juegan con el grosor, el diseño de la trasera o las peanas o pies.

Aún así, el grosor puede ser llamativo la primera vez, pero luego tampoco es que sea algo especialmente importante si con ello se sacrifican apartados como el de sonido. Lo del diseño de la trasera pues más o menos igual, porque si además lo colocas pegado a la pared es que ni se ve. Y las peanas o pies… pues si está en un mueble sí puede ser llamativo, pero colgada de nuevo pierde sentido.

Así que, con todo esto lo único que puedo decir de este televisor de Sony es que es elegante, sobrio y hace que la imagen sea la auténtica protagonista junto a su calidad de sonido. Dos apartados de los que luego te cuento con detalles.

Eso sí, aquí lo que decíamos de las peanas o pie, en esta ocasión Sony ha optado por dos pies laterales que dan mucha estabilidad a la pantalla y permiten colocarla a ras de la superficie donde se ponga. Lo cual es interesante simple.

¿Algún aspecto negativo de estar a ras de suelo? Pues podríamos pensar que no habría altura suficiente para colocar una barra de sonido, pero créeme que a este televisor no le hace falta de inicio.

Google TV como centro de la experiencia

Sony decidió hace algunos años apostar por Android TV, una decisión muy acertada que ahora continuan con la adopción de Goolge TV. Y eso es interesante para el usuario, porque siente que tiene lo último en cuanto a experiencia de uso, posibilidades y más. Tanto que se podría decir que el sistema operativo de Google pasa acaba siendo el centro de la experiencia que luego brinda el panel OLED con el que cuenta.

Sobre Google TV no hace falta dar muchas explicaciones, porque sigue estando basado en Android y eso le permite hacer todo lo que ya se podía hacer con Android TV. Como, por ejemplo, acceder a un catálogo de aplicaciones muy completo y variado que va desde plataformas de streaming hasta juegos y muchas otras utilidades. Así, incluso si quieres compartir lo que ves en tu smartphone con el televisor podrás e incluso controlar la domótica del casa gracias a la integración con Google Assistant.

El asistente de voz de Google y el control por voz da múltiples opciones a este televisor a la hora de controlarlo o controlar otros dispositivos compatibles conectados con la plataforma de Google. Aunque si quieres también podrías instalar la app de Alexa.

Por último, algunos detalles adicionales que seguro que te interesan conocer de todas sus opciones a nivel de software:

  • Ofrece soporte nativo para Chromecast, por lo que podrás enviar contenido desde el móvil fácilmente
  • Soporte para AirPlay de Apple, para que puedas enviar audio y vídeo desde tu dispositivo iOS, iPadOS y macOS
  • Bravia Core es el nuevo servicio de Sony con el que ofrecen contenido audiovisual con el que buscan competir con plataformas como Netflix o Disney+. Propuesta interesante que a ver cómo va evolucionando. Por ahora tienes un catálogo generoso con material en 4K HDR y al registrarte te regalan 10 películas gratis.

Un último detalle, junto a todo esto Sony incorpora un nuevo mando a distancia que no si bien no rompe moldes, porque mantiene la clásica estética de un control convencional, sí hay detalles interesantes como el que tenga retroil la posibilidad de de retroiluminar cada botón para que resulte mucho más fácil dar con el que quieres en plena oscuridad.

Además, el mando incluye un botón para activar el micrófono y poder así hacer uso de Google Assistant. Por lo que todo bien en cuanto a experiencia de uso de este televisor de Sony.

Una pantalla que brilla

He probado y visto pantallas de mucho nivel a los largo de todos estos años, pero sin duda es ahora cuando la tecnología OLED empieza a estar mucho más refinada y solventa una de sus pocas limitaciones: el nivel de brillo máximo.

Frente a pantallas con tecnología LED, las de gama alta, es cierto que sigue estando en desventaja, pero ahora se puede decir que superan uno de sus puntos débiles. Porque en esta ocasión el panel OLED usado por Sony aquí es capaz de lograr un nivel de brillo máximo superior al que hasta ahora estábamos acostumbrados a ver (hasta 1.500 nits) y eso se traduce en una notable calidad de imagen.

Al tener más brillo y sumado a esa profundidad de negros característica de OLED el contraste es mayor y se disfruta de una mejor calidad tanto en la zonas oscuras como brillantes de la imagen. No hay dudas de que es una pantalla exquisita en todos los sentidos. No podría ponerle pegas en prácticamente ningún apartado, porque en representación de color, brillo, contraste y saturación así como definición brilla.

Además, la calibración de serie es muy buena y si no tienes ganas de complicarte haciendo el proceso tú de forma manual, puedes optar por modos como el de Netflix, IMAX Enhanced o modos Dolby Vision que para series y películas están muy bien definidos..

Por tanto, si lo que buscas es calidad de imagen aquí tienes a un digno candidato a mejor pantalla de este año. Una que también se ve potenciada por el uso de un nuevo chip Bravia XR que mediante técnicas de aprendizaje máquina va mejorando la propia experiencia y forma de tratar las imágenes que se reproducen.

Vaya con el sonido

La ventaja de estas pantallas de grandes pulgadas es que siempre se tiene más espacio para contar con sistemas de sonido más completos, mejores. Aquí ocurre exactamente eso y la calidad hay que decir que resulta sorprendente.

Hacía mucho tiempo que un televisor no se causaba tal sensación al escuchar audio directamente a través de su sistema de altavoces. Aquí Sony no sólo ofrece un sonido que cumple en la mayoría de situaciones, es que tiene cuerpo, pegada y una graves que si no buscas lo mejor de lo mejor o una experiencia de audio más inmersiva, no necesitarás comprar ni barra de sonido ni equipo adicional.

Los dos altavoces de 10W más los dos subwoofers de 20W hacen que junto al soporte para Dolby Atmos y un contenido con buenas pistas de sonido suene increíblemente bien. Además, la opción de calibración acústica automática optimiza la experiencia en función del tamaño de la habitación y sus propias particularidades acústicas.

Un televisor perfecto para todo, incluso juegos

La Sony A90J Bravia XR es una pantalla impresionante desde el primer momento que la sacas de la caja y la montas. La calidad de imagen y sonido que ofrece es tan alta que no echarás en falta ni si quiera ir al cine.

Es más, del mismo modo que el barista prefiere el café que se prepara en casa, si vas al cine será más por socializar que por calidad de imagen y experiencia. Porque eso ya te lo ofrece este televisor que de verdad es una auténtica pasada.

Aún así, también tiene sus cositas negativas. La primera es que no ofrece soporte para contenido HDR10+. Igual esto importe a pocos, sobre todo porque la mayoría de servicios apuesta por Dolby Vision, pero hay que tenerlo en cuenta.

La segunda es que si bien sirve perfectamente para jugar, el contar con sólo dos puertos HDMI 2.1 es algo que algunos usuarios en concreto pueden ver como algo mejorable. Siendo un televisor de gama alta hubiese sido genial que los cuatro conectores HDMI fuese 2.1 para ofrecer la posibilidad de reproducir contenido 4K a 120 Hz y no sólo dos y los otros dos a un máximo de 4K/60.

No obstante, son detalles que como siempre están buscados con el objetivo de valorar al milímetro una propuesta que no es económica que digamos. Aunque en líneas generales tengo que reconocer que ahora mismo es una de esas pantallas que si pudiese comprar lo haría con los ojos cerrados, sin remordimientos y sabiendo que voy a disfrutar de una experiencia sobresaliente.

¡Sé el primero en comentar!