Howard, un documental maravilloso para amantes de Disney

Howard, un documental maravilloso para amantes de Disney

Pedro Santamaría

Uno de los grandes tesoros de Disney+ son sus documéntales. Piezas que sirven para dar a conocer aspectos interesantes de sus películas, pero sobre todo de las personas que están detrás y las hacen realidad. De ahí la importancia de Howard, un repaso a la brillante y triste historia de Howard Ashman, toda una leyenda dentro de Disney.

La «voz» de la sirenita y el «alma» de Bestia

Howard, la Sirenita y Bella

Disney es una de las pocas empresas a nivel mundial que puede alardear de tener esa capacidad de transmitir sensaciones únicas que perduran para siempre. Y no sólo a través de sus películas, también en sus propios parques de atracciones y otros tantos productos que crea. En todos ellos hay un elemento común que es uno de los grandes secretos: la música.

Y es ahí donde entre en juego Howard Ashman, un letrista, guionista y director que contribuyó al éxito de películas tan importantes para el estudio como Aladdin, La Sirenita o La Bella y la Bestia. Pero que tristemente Ashman falleció cuando apenas tenía cuarenta años. Sin embargo, su obra será recordada toda la vida.

Esa historia, la de Howard Ashman, es la que cuenta el documental que se ha estrenado recientemente dentro del catálogo de Disney+ y lleva su mismo nombre: Howard. Una producción bastante madura que no sólo trata su trabajo profesional, también la parte más personal de su vida y el motivo lo llevó a fallecer a la temprana edad de 40 años.

Howard Ashman, en plena producción de La Sirenita, fue diagnosticado como seropositivo en 1998. Tenía lo que en aquel momento se denominó como el cáncer gay. Una enfermedad que acabó con su vida, pero que durante ese tiempo extra que tuvo no detuvo sus ganas de crear algo mágico. Canciones que hoy en día son parte importante de muchísimas personas y que recordarán siempre de un modo especial.

No obstante, como muchos opinan, fue en La Bella y la Bestia donde parece que más hubo de su yo interior, como si estuviese contando su propia historia a través de la canciones. Una historia que no tuvo que ser nada fácil por lo que se cuenta en el propio documental y por lo que uno puede imaginar sabiendo cómo se consideraban a las personas homosexual en aquellos años (y lamentablemente aún hoy en día por algunos que no han evolucionado mentalmente).

Por todo esto, por darle el reconocimiento que merece una de las figuras más importantes de los estudios y responsable de esas piezas que muchos de nosotros hemos disfrutado y seguiremos disfrutando junto a nuestros hijos, el documental de Howard es una pieza maravillosa que todos deberíamos ver.

Un relato donde hay ese punto Disney, pero que aún así tampoco tapa de forma descarada algo que merece ser conocido. Porque sólo así se puede valorar tanto la obra de Howard Ashman como su capacidad para sobrellevar los inconvenientes que se le presentaron y que nos privaron a todos de un legado mucho más importante del que ya de por sí dejó.

Si tienes acceso a Disney+, dedícate la hora y media que dura para disfrutar de una historia de las que dan valor a todas esas personas que hacen posible Disney.