Los mayores escándalos de Jack Dorsey durante su mandato en Twitter

Jack Dorsey ha anunciado esta semana su despedida como CEO de Twitter. La noticia ha pillado de sorpresa a muchos usuarios de la red social y ha sido celebrada por los accionistas. Su segunda etapa como CEO no ha sido precisamente brillante, pues ha estado repleta de polémicas y fallos de gestión. Como despedida, en este post haremos un repaso de algunas de las polémicas que han marcado estos dos mandatos de Dorsey a bordo de la red social.

Despedido merecido de su propia startup

Dorsey fundó Twitter en el año 2006, y tardó apenas dos años en ser despedido de su propia empresa. El destino le hizo coincidir con Evan Clark Williams, que había fundado Blogger y se lo había vendido a Google. Ev trató de desarrollar una plataforma de podcasts con Dorsey que fracasó. Finalmente, acabaría trabajando junto a Dorsey en Twitter.

En 2007, Jack fue nombrado CEO de Twitter por primera vez, pero al parecer el puesto le venía grande. Siempre estaba ausente, no era capaz de asumir la más mínima responsabilidad y se quitaba de en medio para irse a sus clases de yoga y de diseño. Su propio colega Evan fue quien acabaría ejecutando la orden 66. Consiguió que lo despidieran cuando se enteró que ni siquiera tenía una copia de seguridad de Twitter, lo que hacía que el proyecto peligrara en sus manos. Fue el propio Ev quien lo sustituyó como CEO un año más tarde.

De vuelta, pero en su mundo

Dorsey regresó como CEO de Twitter en 2015, sustituyendo a Dick Costolo. La gestión de Costolo no fue ni mucho menos brillante, pero la nueva etapa de Dorsey sería peor aún. Más polémicas, menos ingresos y de nuevo, un CEO que no estaba en lo que tenía que estar.

Jack estaba de vuelta, sí. Pero en espíritu. Su cabeza seguía en Square, la empresa de pagos telefónicos que fundó tras ser despedido en 2008. Volvió a cometer los mismos errores que en sus inicios. Nunca estaba y si aparecía, era para pedir disculpas. El CEO esta vez parecía más centrado en el mundo de las inversiones de criptomonedas que en la gestión de su negocio. Su biografía en la red del pájaro azul ha sido simplemente «Bitcoin» durante estos últimos años, mostrando claramente sus preferencias.

También relacionado con las criptos, a mediados de 2020, un grupo de hackers tomó cuentas de Twitter de los magnates y personajes más famosos del país (Bill Gates, Elon Musk, Jeff Bezos, Obama…) para realizar una estafa masiva con Bitcoin. La estafa no duró mucho, pero la cosa no mejoró cuando la prensa descubrió que no había sido un hackeo como tal, sino un ataque de ingeniería social contra los propios empleados de Twitter.

Dorsey y las vendidas de motos NFT

El ‘criptopatrimonio’ de Jack también le ha creado algunas polémicas. El CEO ha centrado su última etapa en los NFT. Empezó vendiendo su primer tuit publicado en la red social por 2,9 millones de dólares. Posteriormente, ha creado un ecosistema para convertir Twitter en una red donde se permite el pago con criptomonedas y con un llano terreno para desarrollar la compraventa de NFTs.

Para otros, el auténtico plan de Jack es hacer ruido. Un plan acordado con otros inversores de criptos para publicitar Bitcoin y Ethereum, que aumente su adopción —aumentando así el precio— para engordar sus enormes carteras de inversión.

Condenó a Trump al ostracismo digital

La política ha marcado la etapa final de Dorsey con ni más ni menos que la expulsión de Donald Trump de la red social. Ya había habido innumerables polémicas durante las elecciones estadounidenses de 2016, pero la toma del Capitolio el 6 de enero de 2021 fue la gota que colmó el vaso.

Jack no se mostró ni mucho menos orgulloso por la expulsión, pero marcó un nuevo debate que le habría encantado evitar. Cierto es que Trump había visto restringida su cuenta muchas veces por saltarse las normas, pero la expulsión hizo que el CEO de Twitter ganara automáticamente varios millones de enemigos.

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