Rozy es la influencer coreana que triunfa y no existe realmente

Rozy es la influencer del momento y no es real. Está creada por ordenador y aunque no es la única, otras como Lil Miquela ya llevan algunos años demostrando que en redes sociales el ser o no de carne y hueso no importa, está cosechando mucho éxito debido a que se muestra como una chica coreana más. Por eso, seguramente, las marcas se la están rifando.

Rozy, la influencer de éxito que conquista marcas

Con la explosión de las redes sociales la figura del influencer también comenzó a ser cada vez más popular. Y eso que realmente nunca fue nada nuevo, porque durante toda la historia de la humanidad han existido personas con una gran capacidad de convicción, de influencia en las opiniones de otras. Pero sí es cierto que estas plataformas dieron un altavoz a muchas de ellas para que pudiesen llegar a más personas aún.

Pues bien, durante los últimos años hemos visto que los influencers virtuales han indo creciendo en número hasta el punto de que hoy en día ya se ven como algo normal y seguirlos no tiene nada de raro. Es más, que colabores con marcas ya se ve como algo tan habitual que efectivamente se les llama así porque logran influenciar a quienes los siguen.

La última sensación en esto de los influencers creados por ordenador es Rozy, una chica coreana que se une a ese selecto grupo formado por otros influencers virtuales como Lil Miquela, Bermuda, Blawko o Shudu entre otros.

Rozy es la creación de Sidus Studio X, una compañía de medios coreana que parece haber acertado mucho con su enfoque. Y es que no buscan crear una chica con una belleza occidental llamativa, casi perfecta. Aquí la idea era mostrar a una chica coreana normal, tanto que para muchos resulta complicado distinguir si se trata realmente o no de algo creado por ordenador o es real.

Gráficos CGI y una vida sin sobresaltos

Por qué una influencer como Rozy tiene tanto éxito, sobre todo entre marcas. Por qué es mejor que una persona real. Pues es muy fácil: no generan polémicas y son eternos.

Seguro que conoces más de un ejemplo de Influencer que realiza una campaña para una marca y a los pocos días de su publicación aparece una polémica. En ocasiones porque promociona un producto en el que no cree, porque cambia de opinión y después de anunciar algo lo critica, etc.

Esos problemas una influencer virtual no los genera y eso es importante para las marcas, porque pueden estar tranquilas de que no habrá sobresalto ninguno. Al menos no porque algo que no pueden controlar como es la vida y opinión de una persona.

Además de esto, determinadas marcas necesitan una imagen determinada y eso el paso del tiempo es algo que no perdona. Las personas envejecen y aunque cambiar de imagen suele ser también un reclamo interesante, poder trabajar durante años con una misma «persona» es interesante.

Por estos dos motivos principalmente los influencers virtuales tienen tanto éxito, pero en el caso de Rozy también está su naturalidad. Y es que sus creadores han buscado que se vea como una chica coreana más. Puede que cumpliendo ciertos criterios, pero si miras en muchas publicaciones verás que hay quien duda que sea o no una creación por ordenador.

Más de cien empresas la apoyan

Viendo todo esto es normal que ya haya más de cien empresas que apoyen a Rozy. O, tal vez, deberíamos decir al estudio que la creo. Pero eso da igual, de cara a estas marcas y los usuarios que la siguen en redes lo importante es que cumple su labor: conecta con otras personas y es capaz de influirlos.

Así que, si por algún casual te estabas planteando ser influencer, es posible que debas pensarte hasta qué punto compensaría el esfuerzo necesario para lograrlo y cuánto tiempo podrías mantenerte. Porque si no lo tienes muy claro, viendo cómo avanzan estos puede que no tenga sentido. Si llega de forma natural, genial, pero «matarse» para ello puede que no resulte interesante debido a que el uso de influencers virtuales va ir a más.