La marcha de Jony Ive podría estar causada por la falta de interés de Tim Cook en el diseño

La marcha de Jony Ive de Apple nos pilló a todos por sorpresa, pero parece que dentro de la compañía era un secreto a voces. Así lo dejan ver el último artículo publicado por Wall Street Journal, donde hablan de un desgaste y un desánimo entre la relación Ive-Cook.

Producir antes que diseñar

Cuando Tim Cook tomó las riendas de Apple, la carta de presentación que acompañaba al nuevo CEO le definía bastante bien. Fue el encargado de perfeccionar la cadena de suministro de Apple, así que iba a continuar haciendo lo que mejor sabía: aumentar las arcas de la compañía mejorando la distribución y la producción.

Hacer más dinero no siempre va acompañado de trabajar con ilusión, y eso es justo lo que parece haberle ocurrido al bueno de Ive. Apple cada vez mostraba más atención a las operaciones que al proceso de diseño de los productos, y el propio Ive lo vivía en sus propias carnes al ver como Tim Cook no era capaz de presenciar ninguna etapa de desarrollo del diseño de los próximos productos de la compañía.

Esta falta de interés y de atención desanimaba a Ive, así que Cook intentó solucionar el problema con el pago de una suculenta cantidad que nunca fue revelada y que enfadaba a más de un directivo de la compañía (Ive llegó a cobrar más que muchos de ellos). Pero parece que el incentivo no ha servido para calmar los ánimos durante mucho tiempo.

Apple reduce sus ventas y pierde el interés en una de sus señas de identidad

Apple y Tim Cook

La actual situación de la compañía no ha debido de animar demasiado a Jony Ive. Mermado por la falta de interés sobre el diseño y sumado a la caída de venta de alguno de los productos de la marca, puede que la decisión de marcharse sea la solución más adecuada para ambas partes. Atrás quedaron los días en los que los responsables de la rama de diseño eran considerados dioses dentro de la empresa. Por sus manos pasaban todas las decisiones, y los ingenieros de software debían de trabajar según sus indicaciones.

Según las líneas de WSJ, el Apple Watch se colocó en el mercado como un complemento para el iPhone, mientras que Ive lo veía más como un accesorio de moda. Para su diseño contrató a Marc Newson y al director ejecutivo de Yves Saint Laurent para las labores comerciales, sin embargo, las cosas no salieron según lo esperado, ya que se vendieron cuatro veces menos del pronóstico que tenían. Destacan que miles de unidades de la versión de oro se quedaron sin vender.

Durante todo este tiempo, Ive ha estado ausentándose de reuniones, no ha dado feedback al equipo de diseño, y muchos empleados se han quedado sin la estrella que normalmente les guiaba en momentos de auténtica oscuridad. Han sido varios los intentos de reconexión lo que se han dado, pero al final, siempre acababan de la misma manera.

El ejemplo más claro y definitivo de su ausencia, es que el último vídeo mostrado en la última conferencia de Apple carecía de la voz en off de Jony Ive, una clara reflexión de hasta qué punto ha desaparecido la figura del mítico diseñador. Veremos si la nueva etapa empresa-cliente trae mejores resultados de cara a futuros proyectos, aunque de igual manera que podría acabar bien, podríamos presenciar una de las rupturas más dolorosas de la industria. El tiempo dirá.