Usa una Raspberry para aprender a poner los intermitentes y casi muere del susto

Usa una Raspberry para aprender a poner los intermitentes y casi muere del susto

Isaac García

La Raspberry Pi es el dispositivo más polivalente que hay. Lo mismo te sirve para emular tu consola o arcade favoritos, que para ahorrarte los anuncios mientras navegas por Internet. Pero quizá, el uso más curioso se lo ha dado un usuario de Youtube: aprender a usar bien los intermitentes. El pequeño inconveniente es que puedes morir del susto en el intento.

Si eres un maker de verdad, olvídate de construir una Retropi o de montarte un Media Center en el salón. Vamos a usar la Raspberry Pi para lo que importa de verdad: aprender a usar los intermitentes de una vez a la hora de girar.

Poniendo una Raspberry Pi en un BMW

Ya sabes lo que dicen, que cuando te sientas un inútil que trabaja en algo irrelevante, pienses que hay gente en las fábricas de BMW instalando intermitentes.

Algo así debió pensar Marc Radinovic y quiso que todas esas personas no sintieran que gastan sus vidas en vano.

Consciente de que es lo primero que se olvida en cuanto apruebas el carné, Radinovic subió a Youtube un vídeo donde muestra cómo usar una Raspberry Pi en su propio BMW M140i para aprender a usar el intermitente cuando toca.

Cómo poner el intermitente con Raspberry y llevarte un infarto de regalo

En el vídeo, Radinovic explica el método por el cual su dispositivo funciona: castigo educativo o castigo positivo.

Su creación es francamente ingeniosa. Con una Raspberry, dos Arduinos, unas pilas, cables y un power bank construye un dispositivo que capta cuando realizas un giro con el volante.

No queda muy elegante con los cables y la cinta adhesiva, pero funciona. Así, cuando la Raspberry Pi 4 capta que el giro es lo suficientemente pronunciado, el aparato te recuerda, amablemente, que pongas el intermitente que toca.

Usar la Raspberry para aprender a usar los intermitentes

El problema viene porque Radinovic interpreta que un recordatorio amable es proferir un berrido salido del infierno. El «castigo positivo» parece inspirarse en aquellos vídeos que nadie echa de menos, y en los que te llevabas un susto de muerte cuando menos te lo esperabas.

De hecho, el clip de Youtube se parece un poco a aquel vídeo de Ralph y Lisa en Los Simpsons. En los segundos 24 a 30 puedes apreciar como el corazón de Radinovic se rompe de los microinfartos que se lleva con cada aviso.

A lo largo de la filmación, Marc va cambiando y añadiendo sonidos, algunos en alemán para hacer juego con el coche y otros pidiendo el like y que te suscribas, cómo no. Todos son horribles, la verdad, algo que suponemos que es la clave para aprender a usar esas lucecitas misteriosas que hay en los laterales de un vehículo.

Finalmente, decide que el trabajo bien hecho merece recompensa, así que, cuando se pone el intermitente antes de girar, la Raspberry hace sonar unos merecidos aplausos.

¿Qué vamos a decir? No apto para los débiles de corazón, pero sin duda este es uno de los usos más útiles que hemos visto para una Raspberry Pi.

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