La Raspberry Pi 4 tiene un problema con el USB-C y tienen que arreglarlo

Si has sido rápido y has comprado una Raspberry Pi 4, es posible que te hayas topado con un problema que ha sido oficialmente identificado. Siguiendo ciertas instrucciones podrías obviarlo, y aunque no se trata de nada especialmente grave, es posible que la fundación RaspBerry Pi lance una nueva revisión para evitar confusiones. ¿La falla? El nuevo USB-C.

Los problemas del USB C llegan a la Raspberry Pi 4

La llegada del USB-C trajo problemas a muchos fabricantes o, mejor dicho, a los usuarios. Las exigencias del nuevo estándar requieren en muchos casos la utilización de cables muy específicos, aunque una de las ventajas del puerto es que es inteligente, ya que permite el uso de cargadores de todo tipo, permitiendo al dispositivo recibir la máxima potencia que este pueda recibir (siempre que el adaptador de corriente lo permite).

Pues esa funcionalidad es justo la que se ha perdido en la Raspberry Pi 4. Eso es lo que algunos usuarios comenzaron a reportar, ya que vieron como algunos cargadores no funcionaban con la pequeña placa de desarrollo. En un principio se pensó que era una limitación de Raspberry, pero al final se ha sabido que todo se debe a la no instalación de una resistencia que permiten identificar correctamente la placa. Cuando conectas un cargador de cualquier otro dispositivo, la Raspberry no se identifica correctamente, y el cargador no ofrece la energía necesaria para arrancar.

El resultado no es otro que una mala identificación, el cargador cree que está conectado a un dispositivo de audio y no ofrece la corriente necesaria para funcionar, por lo que la Raspberry Pi 4 no enciende.

¿Peligra tu Raspberry Pi 4?

Specs Raspberry Pi 4

No. El problema por suerte limita la potencia del cargador, por lo que lo único que le va a ocurrir a tu Raspberry es que no encienda correctamente. Como decimos, esto ocurre al utilizar cargadores diferentes al original, algo que ha ocurrido cuando se usa por ejemplo el del MacBook Pro.

La solución más rápida, según confirma el fundador de la Fundación Raspberry Pi, es utilizar uno de los cargadores recomendados para su uso con la placa, auqnue también podremos utilizar cables que no estén electrónicamente marcados. Estos cables cuentan con un chip que se encargan de definir qué dispositivo conectan o no, y los podemos encontrar en el MacBook Pro o en el propio Pixel 3. Estos cables, por ejemplo, darían problemas con la Raspberry Pi 4.