Nintendo ganó 2,1 millones de dólares tumbando una web de descarga de ROMs

Ya sabes que para poner en marcha un emulador hace falta una ROM del juego que quieras jugar. Estas ROMs no son más que archivos resultantes de la extracción de los datos de los cartuchos originales de los juegos, por lo que su distribución se considera un delito contra la propiedad intelectual. De ahí que sea imposible encontrar este tipo de archivos por internet, y es que en casos como los de Nintendo, la compañía no duda en demandar inmediatamente.

Una demanda fructífera

Super Mario 64

Es justo lo que ocurrió con la web RomUniverse, un portal donde Matthew Storman colgó una gran cantidad de ROMs para descargar, entre las que se encontraban 49 juegos de Nintendo. La web llegó a oídos de Nintendo, así que la compañía como suele hacer en estos casos no dudó en enviar a sus abogados rápidamente para tumbarla de inmediato. Y eso fue lo que ocurrió finalmente.

Storman acudió a los juzgados a defender su portal, y lo hizo sin abogados, algo que le convirtió en un triste trozo de carne ante una legión de buitres hambrientos. Nintendo solicitó la compensación de 90.000 dólares por cada uno de sus juegos compartidos, pero finalmente el juez decidió bajar la penalización hasta los 35.000 dólares, alegando que la web ya había sido cerrada y el demandado se encontraba en situación de desempleo.

Además, se sumó una indemnización de 400.000 dólares por daños legales de la marca registrada, lo que al final supuso una compensación de 2.115.000 millones de dólares en total.

¿Por qué tanto castigo?

Subasta record super mario bros

Ya sabemos los problemas que suele acarrear todo lo relacionado con compartir ROMs, especialmente si está Nintendo de por medio, pero quizás el principal problema de este caso es que Storman ganó dinero haciéndolo, y no por posibles banners o publicidad generada en su web, sino porque desarrolló una sección Premium en la que los usuarios que abonaran 30 dólares podrían descargar ROMs a la máxima velocidad posible.

Esto le permitió generar unos 35.000 dólares, y es ahí donde la defensa de Nintendo se ha centrado a la hora de demandar a Matthew. Y es que una cosa es compartir libremente (que también está mal si infringes copyright) y otra lucrarte de ello a conciencia.

A todo esto, también hay que sumar que la web inicialmente no cerró por voluntad propia, ya que dejó de funcionar en el momento que Nintendo consiguió el permiso para tumbarla a través de una orden directa al proveedor de servicios. Storman decidió mantenerse en sus trece alegando que no violaba ninguna ley, y garantizando que él no subió ninguno de los archivos al servidor, pero más tarde, Nintendo demostró con unas declaraciones anteriores en las que confirmaba que él mismo había subido archivos al servidor, algo que no hizo más que empeorar las cosas.