Por qué Timothée Chalamet es el Wonka perfecto tras Johnny Depp

Por qué Timothée Chalamet es el Wonka perfecto tras Johnny Depp

Isaac García

Todos sabemos que Timothée Chalamet interpretará a Willy Wonka en la próxima precuela de la famosa historia de Charlie y la fábrica de chocolate. Aunque Johnny Depp hizo suyo el papel a su manera, y Gene Wilder se asocie para siempre con el legendario rostro de este personaje, te contamos por qué Chalamet es el Wonka perfecto para la nueva aventura que se está rodando

Wilder es eterno por muchas razones, incluyendo Wonka, y Johnny Depp clavó el papel en 2005 (al estilo Depp, eso sí, pero lo cierto es que es lo más salvable de la película). Sin embargo, Timothée es el actor ideal ahora mismo por estas 3 razones.

1. Tiene un enorme talento

A cada uno lo suyo. Hay quien bromea ya con que todo tráiler de película nueva tiene a Chalamet en alguno de sus fotogramas. Es verdad que está en todas partes y que en El Output siempre estamos del lado de la broma, pero lo cierto es que la popularidad es merecida.

Su talento como actor es innegable y, si queremos un Wonka a la altura, hace falta un actor que sea capaz de lo más complejo.

Chalamet parece ese actor. Cuando su popularidad estalló en 2017, se empezaron a acumular los elogios de la crítica y los premios, como el Independent Spirit Award, además de las nominaciones como la del Critics’ Choice Award al mejor actor joven. Su papel de Elio Perlman en Call Me by Your Name fue el inicio del huracán Chalamet.

Timothée Chalamet

Desde entonces, Timothée parece incapaz de hacer algo mal.

Sus registros van desde el estoico Paul Atreides de Dune, educado para liderar, hasta un adolescente adicto a la meta en el drama Beautiful Boy. En este personaje, ya daba cuenta de una relación difícil con su padre, igual que Wonka.

Burton añadió detalles a ese trasfondo en su película, como que ese padre, Wilburg Wonka, era un dentista obsesionado con las caries, que traumatizó a su hijo con la imposibilidad de que probara ninguna golosina o chocolate. Eso hace que Wonka se rebele y se marche de casa, anunciando su intención de convertirse en fabricante de dulces.

Es de esperar que la película Wonka se centre en esa etapa y que, aunque Chalamet ha dicho que no se enfocará en un tono oscuro y Burtoniano, tras la excentricidad de chocolatero aflorarán los rasgos enigmáticos y complejos del personaje. Si alguien puede conseguir eso, sin duda es Chalamet.

2. Está dispuesto a aprender lo que sea por hacer el mejor papel posible

Chalamet en Call me by your name

Warner ya ha dicho que Wonka será un musical. Si es completo al estilo Los miserables o con frecuentes números como La, La, Land, no lo sabemos aún, pero da igual. A Chalamet no se le caen los anillos por probar sus capacidades y límites como actor, aprender cosas nuevas y, encima, que le salga bien.

En Call me by your name aprendió a hablar italiano, además de tocar el piano y la guitarra, con lo que ya sabemos que lo musical se le da bien.

De hecho, es tan capaz de hacer todo a la perfección, que también se convirtió en meme de éxito, algo imprescindible en los tiempos que corren.

3. Tiene el físico ideal para encarnar a Wonka

Las cosas como son, Depp hizo bien de Wonka porque, probablemente, también sea Wonka en la vida real. En este caso, Chalamet, tanto por talento, como por fisionomía, es otra elección perfecta para este papel, teniendo que cuenta que va a contar una origin story.

Tiene la edad y el físico ideales, así que nada de deaging horrible, ni fingir que chavales de 30 años todavía van al instituto.

Quizá estamos subiendo demasiado las expectativas, pero para quien tiene cariño por el personaje y la historia, la elección de Timothée Chalamet para Wonka parece ideal.

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