Morir jugando a videojuegos VR, ¿se ha vuelto loco el creador de las Oculus?

Morir jugando a videojuegos VR, ¿se ha vuelto loco el creador de las Oculus?

Carlos Martínez

La vida de Palmer Luckey cambió por completo cuando inventó las Oculus Rift. El casco de realidad virtual comenzó como un proyecto de Kickstarter que rápidamente enamoró a todos aquellos amantes de la tecnología que llevaban décadas queriendo algo así, hasta llegar a lo que es hoy en día. Pero Luckey quiere más, y para ello está dispuesto a saltarse las normas. Espera, ¿qué normas?

¿Y si un videojuego es capaz de matarte?

Dead Space.

El juego Richie’s Plank Experience es un clásico de la realidad virtual. No hay quien no tenga un visor VR que no ponga a sus amigos y familiares dicha experiencia para echarse unas risas. El juego propone la siguiente situación: debes de asomarte al filo de un rascacielos y caminar por una tabla. La experiencia es tan real que hay gente que pierde absolutamente la percepción de la realidad, y además de sufrir vértigo, acaba cayéndose por pánico o creyendo que se va a estrellar contra el suelo. Pero, ¿y si realmente te estrellarás contra el suelo y murieras? ¿Te comprarías unas PlayStation VR 2 si supieras que podrías morir de verdad jugando a Call of Duty?

Esa delicada y enfermiza pregunta es la que se está haciendo Palmer Luckey en los últimos meses. Todo comienza con una curiosa anécdota. Cuando Palmer estaba diseñando las Oculus MK1 y lanzó el proyecto a Kickstarter, miles de usuarios (especialmente japonenes) le preguntaron si conocí la novela Swort Art Online. Dicha relata la historia donde un videojuego VRMMORPG (juego online de multijugador masivo en realidad virtual) tiene atrapado a los jugadores después de que su creador anunciara que si mueren en el mundo virtual morirán en el mundo real. Y lo más curioso es que la novela transcurre en el año 2022.

Esta premisa es la que ha levantado la curiosidad de Luckey, que ha caído en la cuenta que para que la realidad virtual sea real, también hay que sentirla. Pero, ¿muriendo? Su razonamiento es que debería de ser capaz de comunicar dolor, y eso es en lo que está trabajando en estos momentos. ¿El problema? Que por ahora sólo ha conseguido alcanzar el lado más negativo de la idea: sólo consigue matar al usuario que lleva las gafas.

Sentir vale, morir es pasarse

El desarrollo de sistemas relacionados con la realidad virtual ha tenido muchos intentos de llevar sensaciones al usuario, especialmente todas aquellas relacionadas con las respuestas hápticas. Los chalecos de vibración son un claro ejemplo, ya que permiten imitar el impacto de balas en el pecho con vibraciones.

Pero Palmer Luckey quiere algo más. Más real. Al parecer está trabajando con pequeños para atacar directamente al usuario, cosa que nos parece demencial, todo sea dicho. Pero lo más grave de todo esto sería el nivel de confianza que deberíamos de depositar en el dispositivo, ya que no nos gustaría imaginar un bug que provoque daños físicos al usuario o, para rematar, la muerte. ¿Y si un hacker pudiera activar los explosivos de manera remota?

Al menos Palmer todavía no ha perdido la cabeza por completo. En su blog asegura que sabe perfectamente las limitaciones del sistema y ni él mismo es capaz de probar el casco por cuestiones obvias. Su ideal sería que un “agente de alta inteligencia” (imaginamos que se refiere a una IA), pudiera determinar con certeza si se están dando las condiciones para que el sistema actúe correctamente. ¡Dejar nuestra vida en las manos de una IA! Vaya futuro nos espera. Y tú, ¿probarías unas gafas que serían capaces de hacerte daño?